28/05/2026
Capacitar a nuestros hijos intelectualmente para tener una profesión y éxito en la vida es normal.
Verlos relizados con una profesión rentable, que les garantice una condición financiera establetambién es importante, pero no lo suficiente para vivir bien.
Los niños y adolescentes de estos días están preparados para la competencia, pero son muy frágiles emocionalmente.
Nuestros hijos, así como nosotros, somos espíritus inmortales viviendo una experiencia humana. Y como espíritus ellos tienen necesidades espirituales y emocionales, proveer el intelecto no basta.
Necesitan padres actuales, de pan material y de alimento espiritual como una simple oración. Nuestros hijos son espíritus, reafirmo, y necesitan nutrir el espíritu. No de fanatismo religioso, sino de comunión y respeto con la vida.
Presente a su hijo a Dios a través de la oración, a través de la naturaleza y principalmente a través de usted y su respeto por la vida, por la naturaleza y por nuestros semejantes.
Dé a sus hijos la mejor escuela, que es la familia, tenga la configuración que tenga. Lea, juegue, pasee, y rece con él. Su reverencia a Dios le enseñará a su hijo a respetar la vida.
Adeilson Salles
Escritor - Conferencista - Psicoanalista