12/03/2017
- Muchos de los acontenicientos de nuestra vida son "malos", simplemente no los deseamos, son problemas que nos quitan la paz, nos ponen tristes, nos frustran, nos generan sufimiento; en otras palabras, nos esclavizan y muchas cosas más.
Cuando leas este post algunos van a decir, yo estoy bien, no tengo problemas. Otros en cambio quizás sientan que el mundo sobre sus hombros desesperados por las vicisitudes de la vida. Si tu eres de estos últimos te pedimos que fijes tu mirada en Santa Josefina Bakhita, ella es la afortunada de Dios, porque de la experiencia de su vida, de la maldad de otros hombres surge esta gran Santa. Ella nos enseña que de las dificultades y problemas Dios se gloría si tu se lo permites. ¿Cuáles son los requisitos? Fe y esperanza.
Muy probablemente Dios no te resuelva tus problemas como quisieras, o no tendrán la solución que esperas, pero si en tu corazón confías que Él nunca te abandonará, tendrás la herramienta para alabarle y bendecirle y crecer en gracia y santidad. Santa Josefina lo hizo, ella no hizo milagros, no curó a nadie, no tuvo visiones; pero por su confianza inquebrantable en las promesas de Dios ha sido premiada con la santidad, esa, a la que todas las personas estamos llamadas a experimentar cuando el centro de nuestra vida no es otro que vivir por y para Cristo.
¿Estás dispuesto a vivir confiado que tus problemas solo son la herramienta que Dios utilizará para alcanzar la perfección en la santidad como lo hizo Santa Josefina Bakhita?
Santa Josefina Bakhita, ruega por nosotros
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