16/04/2026
Buena comida, buena ropa, buena habitación o cualquier gratificación de los sentidos representa deseos o ansia de disfrute. El deseo de disfrutar se llama ansia (bubhuksa). Aquellos que tienen todos estos deseos de disfrutar se dedican a trabajos fruitivos. Las propensiones de disfrute tienen una relación muy estrecha con las acciones fruitivas. Para satisfacer tus propios sentidos, para saciar tu sed de placer, debes trabajar, dirigir algún negocio o cultivar. Toda esta gratificación sensorial es desfavorable a la devoción. Los devotos practicantes saben que el deseo de disfrutar va en contra de la devoción, pero muchos no pueden entenderlo, no pueden darse cuenta de que la sed de liberación también va contra la devoción. Este es un punto muy sutil.
Liberación significa que te marginas de la esclavitud. No queremos sufrir de infelicidad, no queremos disturbios ni problemas. Esto es llamado sed por la liberación o deseo por la salvación (mumuksa). Para un practicante de la devoción pura, este deseo de salvación es extremadamente desfavorable. Aquellos que quieren practicar la devoción tienen que renunciar por completo a toda su atracción por la paz, el amor a la paz o los sueños de liberación. Sentir lujuria o placer es condenable para un practicante de la devoción. Esto se puede entender muy fácilmente. Sin embargo, muchos no pueden comprender que el amor a la paz es aún más condenable, es un obstáculo sutil en el sendero de la devoción.
Muchos no pueden entenderlo. Aquello que puede hacerse sin ningún esfuerzo, ansiedad, acoso ni problemas. Tal ‘humor’ o ‘sentimiento’ es típico para la mayoría de los practicantes de la devoción. Tal mentalidad es llamada deseo por la salvación (mumuksa). Aquí es donde yace la gran diferencia entre los buscadores de conocimiento y los devotos. Los buscadores de conocimiento (jñanis) nunca ponen un pie en un lugar ni hacen nada que implique cualquier ansiedad, perturbación o problema. Por eso ellos quieren quedarse solos en la orilla de un río, vivir en reclusión en alguna cueva de las montañas. Sin embargo, los devotos no están temerosos de ninguna dificultad. Así como se mantienen alejados de la sed por el placer, de la misma manera se mantienen alejados de la vida fácil, atracción por la paz y el amor a la reclusión
Muchos piensan que cuando se quedan en el templo enfrentan los mismos disturbios, las mismas vicisitudes que tuvieron que sufrir en casa. “He venido al templo, pero incluso aquí no puedo vivir en paz. Entonces, ¿para qué vine aquí? Si voy a ir a un lugar pacífico y tranquilo, entonces estoy de acuerdo. Quiero vivir en paz”—tal mentalidad es un síntoma de deseo por la salvación. Sin embargo, los devotos puros, cuyo único voto en la vida, cuyo único objetivo, el único ideal en la vida es el servicio puro, no quieren evitar disturbios. Aquellos que quieren servir al Señor, continúan haciéndolo incluso en medio de problemas.
Hay muchos disfrutadores en esta misión. La autosatisfacción va contra la devoción. Es necesario evitar esto. Sin embargo, la atracción por la liberación y desear la paz es temible y condenable. Aquellos que desean la paz, son diabólicos aunque parezcan personas santas externamente. Ellos pueden llevar la máscara de una persona santa, pero dentro de sí buscan su propia felicidad. Por lo tanto, esas personas son extremadamente despiadadas. Los devotos se meten en problemas y hacen al Señor feliz en medio de todos los problemas. Si no puedes dormir por la noche porque estás pensando en tu servicio, es bueno. No quiero evitar problemas, no quiero paz; solo quiero servicio a los sagrados pies de loto del Señor
Srila Bhakti Nirmal Acharyya Maharaj "En la vida de un devoto, el servicio es el voto, el servicio es la fuerza vital, el servicio es el deber" libro Upadeṣ 4
Artículo completo en https://scsmathmexico.org/2026/04/15/en-la-vida-de-un-devoto-el-servicio-es-el-voto-el-servicio-es-la-fuerza-vital-el-servicio-es-el-deber/