18/06/2026
Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
Fil3:14
La meta del apóstol Pablo era ser semejante a Cristo. Él sabía que recibiría su recompensa en la eternidad. Juan dice: “Aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que, cuando Él se manifieste, seremos semejantes a Él, porque le veremos tal como Él es” (1Jn.3:2). Nuestra esperanza, cuando Dios nos llame a Su presencia, es llegar a ser semejantes a nuestro Señor. Esa es nuestra motivación para correr fielmente la vida cristiana.