18/11/2025
¡ORGULLOSO DE MI RELIGIÓN Y DE LO QUE SOY!
✨🔰✨🔰✨❤️
La fe que caminas, no nace del miedo ni de la oscuridad; nace de la conciencia de que cada ser humano carga una chispa del mismo origen. Ser babalawo dentro del linaje afrocubano es asumir que la vida es un tejido sagrado donde cada palabra, cada decisión y cada acto se vuelve un eco de lo que somos por dentro.
No existe multiplicidad de dioses en el sentido humano del término. Existe una sola fuerza, una sola luz, un solo origen que tomó mil nombres para poder hablarnos de mil maneras. Ese origen es Olodumare, y a través de Ifá aprendemos que lo divino no se contradice: solo se expande. Cuando uno entiende eso, deja de ver fronteras entre religiones, deja de ver “lo bueno” y “lo malo” como etiquetas simples. Lo que queda es la responsabilidad.
Ser babalawo es caminar con la certeza de que las bendiciones que damos se sostienen en la rectitud de nuestros actos. No somos jueces, somos servidores. No somos dueños de un misterio, somos guardianes de una enseñanza que invita a vivir mejor. Quien mira desde afuera y juzga, ignora que la verdadera misión de Ifá no es dominar, sino elevar. No es asustar, sino aclarar. No es separar, sino restaurar.
La religión no es mala. Lo malo a veces son las manos o las intenciones equivocadas. Pero Ifá, cuando se practica con decencia, con corazón limpio y con respeto al linaje, solo puede producir luz. Uno aprende que cada consulta, cada rogación, cada sacrificio simbólico es una herramienta para que la persona vuelva a encontrarse con su propio destino, con su propio equilibrio.
Por eso puedes sentir orgullo. Porque tu camino no te aleja de Dios: te recuerda que todos estamos hechos de Él. Somos fragmentos del mismo tejido divino intentando regresar a la unidad. Ese es el sentido. Esa es la razón.
Que Olodumare te bendiga, y que la obra que haces siga siendo reflejo de esa luz que un día juraste honrar.