05/01/2026
✍️ Testimonio de Abril Leyva, miembro de Gracia de Dios:
En la seguridad de la compañía del Eterno Padre...
Hace 7 años Dios se movió para que un grupo de mujeres de mi iglesia empezáramos a orar todos los días, lo empezamos a hacer por llamada telefónica y el horario era abierto, no fue fácil, implicaba encontrar ese momento del día donde 2 o 3 mujeres acoplábamos nuestro trajín diario para aquietarnos y dedicar un tiempo para orar por peticiones que se nos compartían.
Cumplíamos casi un año de estar teniendo esta disciplina de orar cuando nos llegó la pandemia, ese primer año de la pandemia había tantas peticiones de oración que no dábamos abasto, teníamos que repartir las peticiones a lo largo de la semana. Hacíamos videollamada y reportábamos cada día en el chat del ministerio, al final de la semana compartiamos un screenshots como testimonio, recuerdo con mucho cariño a los pequeñitos que acompañan a sus mamitas cuando estábamos orando, esperaban con gusto el momento de la foto 😍. Al mismo tiempo hacíamos equipos para llevar alimentos a las familias en crisis por contagio del COVID.
Este grupo de oración se volvió el canal de comunicación de necesidades y de acciones concretas para servir.
Yo realmente admiro a las mujeres que en ese entonces tenian la responsabilidad de un empleo, hijos pequeños en edad escolar (mi hijo menor estaba terminando la secundaria), que además con gusto dedicaban tiempo a la oración por las necesidades y se sumaban a los equipos de envío de alimentos.
Pasamos la pandemia y seguimos orando, se añadió la lectura de la Biblia al tiempo del devocional en pareja o triada, se nos recortó el tiempo de hacerlo a más tardar las 5 pm.
Cada año nos hemos ejercitado más y más en esta disciplina, hoy hay un buen grupo de mujeres que desde las 4 am hasta las 11 am estamos comprometidas en tener el devocional en pareja de lunes a viernes.
Hace unos años nuestro Dios animó a los varones de la iglesia a iniciar la misma disciplina.
En este último año se sumaron jóvenes y niños a esta preciosa disciplina de leer la Biblia, reflexionar y orar con alguien más de nuestra iglesia.
En el culto de fin de año, ya en el tiempo de los abrazos para desearnos bendiciones para este nuevo año, una mamita joven, esposa de un varón que se está preparando para servir como Pastor, es mamá de 2 varoncitos, tiene un empleo de mucha responsabilidad, y que admiro por estar comprometida en el grupo de oración, me dice al momento de abrazarnos, "veo a tus hijos grandes aquí en la iglesia y quiero ser una mamá como tú" ambas nos emocionamos hasta las lágrimas, yo con toda convicción le digo: "te aseguro que vas a ser mejor mamá que yo, porque tienes la disciplina de la oración y la lectura de la Palabra de Dios, yo no tuve esa disciplina".
En lo personal me llena de esperanza cuando veo a estas familias jóvenes entregadas a la disciplina espiritual de orar, leer la Biblia y reflexionar sobre el mensaje que Dios tiene para nosotros en esa porción de la Escritura, cuando veo a estos pequeñitos reportar en los chats de los ministerios que han leído la porción de la Escritura y orado, alabo a nuestro Dios de ser testigo de ello.
Creo con todo mi corazón que los ministerios de nuestra iglesia serán bendecidos cuando esta generación de niños, jóvenes y padres estén sirviendo cuando nosotros ya no podamos hacerlo por la edad o porque ya no estemos presentes.
Ruego que todo creyente en nuestro Dios y Señor Jesucristo pueda disfrutar del beneficio de tener una iglesia que les anime a perseverar en el Camino, que les anime a ser humildes para buscar cada día el rostro de Dios a través de la oración, conocer la voluntad de Dios revelada en la Biblia y practicar el amor fraternal al armonizar su día con alguien más de la familia de la fé.
Con mucha esperanza se que para nuestra iglesia ¡Lo mejor está por venir! Nuestro Dios está preparando siervos(as) que son guerreros (as) de oración, con humildad para postrarse y buscar la voluntad de nuestro Eterno Padre.
¡Ellos(as) lo harán mejor que nosotros (as) para la honra y gloria de nuestro Dios y Señor Jesucristo!
ALELUYA