03/01/2026
OREMOS POR VENEZUELA
Tras los acontecimientos de gran tensión vividos en la madrugada de este sábado en Venezuela, marcados por explosiones, movimientos militares y el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, la situación en el país sudamericano permanece envuelta en incertidumbre, temor y preocupación por el futuro inmediato.
Más allá de la gravedad política y militar del momento, son millones las familias venezolanas que hoy viven entre el miedo, la confusión y la angustia. Muchos permanecen en sus hogares sin claridad sobre lo que está ocurriendo, otros intentan comunicarse con sus seres queridos en medio de cortes eléctricos y escasa información confiable.
En medio de este escenario, la invitación más profunda que surge desde la fe es elevar una súplica sincera por Venezuela: por la paz, la protección de los inocentes, el respeto a la vida humana, la prudencia de los líderes y porque cualquier decisión que se tome no prolongue el sufrimiento del pueblo venezolano.
Distintas voces de Iglesia han recordado que la oración no es pasividad, sino un acto de confianza en Dios, que ilumina conciencias, fortalece corazones y abre caminos donde parece no haberlos. Hoy se vuelve urgente pedir especialmente:
Por la paz y la reconciliación del pueblo venezolano.
Por quienes tienen en sus manos decisiones de poder, para que actúen con responsabilidad moral.
Por quienes sufren miedo, incertidumbre o riesgo.
Por que prevalezcan la justicia, el diálogo y la dignidad humana sobre cualquier forma de violencia.
Venezuela ha sido un pueblo que ha sabido resistir, mantener su esperanza y sostener su fe aun en medio de grandes dificultades.
Hoy, más que nunca, necesita sentirse acompañada espiritualmente por la Iglesia y por la oración de todos los creyentes del mundo.
Que María, Nuestra Señora de Coromoto, interceda por su pueblo y que el Señor conceda paz verdadera, justicia duradera y caminos de esperanza para Venezuela.