02/05/2026
No vendas tu identidad por un lugar en la multitud.
Eres hijo del Rey, no súbdito del sistema.
Hoy el mundo te presiona a encajar, a rendirte a su molde, a seguir sus corrientes...
Pero tú no naciste para ser uno más en la multitud.
Fuiste escogido, apartado y coronado por Dios.
"Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable." — 1 Pedro 2:9
No comprometas quien eres por aceptación temporal.
Recuerda a quién perteneces.
¡Eres real, eres santo, eres luz!