06/05/2026
María es una sola… pero la veneramos de distintas maneras.
Muchas veces escuchamos nombres como:
•Virgen de Guadalupe
•Virgen de Lourdes
•Nuestra Señora del Carmen
•María Auxiliadora
Y algunas personas llegan a preguntarse:
“¿Entonces existen muchas vírgenes?”
La respuesta es no.
La Iglesia Católica enseña que María, la Madre de Jesús, es una sola.
Lo que cambia son las advocaciones y, en algunos casos, las apariciones.
Una aparición es cuando la Virgen María se manifiesta de manera sobrenatural a una o varias personas.
Por ejemplo:
Guadalupe
Lourdes
Fátima
Es decir:
la aparición es el acontecimiento sobrenatural.
Una advocación, en cambio, es el nombre o título con el que veneramos a María, resaltando:
• una virtud,
• un mensaje,
• un lugar,
• o un momento importante de su vida.
Por ejemplo:
•Nuestra Señora de los Dolores
•Nuestra Señora del Rosario
•María Auxiliadora
Algo importante:
Muchas advocaciones nacen de una aparición, pero no todas las advocaciones vienen de una aparición.
•Guadalupe es una aparición y también una advocación.
•Nuestra Señora de los Dolores es una advocación que medita el sufrimiento de María junto a la Cruz.
La Iglesia no divide a María en muchas “versiones”.
Más bien, contempla el amor de una misma Madre desde distintos momentos y mensajes que ayudan a acercarnos más a Jesús.
Cada advocación nos recuerda algo distinto:
su ternura,
su fortaleza,
su consuelo,
su obediencia,
su amor maternal.
Pero todas tienen el mismo propósito:
llevarnos a Cristo.
“Hagan todo lo que Él les diga.”
— Juan 2,