14/03/2025
Daniel 3 : 1 7 - 1 8
He aquí nuestro Dios a quien servimos
puede librarnos del horno de fuego ardiendo;
y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no,
sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses,
ni tampoco adoraremos la estatua que has
levantado.
El rey Nabucodonosor mando a elaborar una estatua de gran tamaño fabricada para que el pueblo y personas importantes de su gobierno la adoraran, dando la instrucción que al oír la música todos deberían inclinarse y quien no lo hiciere sería lanzado a un horno encendido.
En cuanto los músicos empezaron a tocar sus instrumentos todos comenzaron a inclinarse ante el temor de morir en aquel lugar. Pero había tres judíos, Sadrac, Mesac y Abednego, sabían que solo había un Dios a cual ellos adorarían y a pesar de las fuertes condiciones del rey, ellos preferían morirá a pecar contra Dios. Aun que el Rey les dio una oportunidad más de adorar la estatua, ellos se negaron a hacerlo, por lo cual fueron aventados al horno a su máxima potencia de calor, pero estos fueron acompañados por el ángel de Dios y ni un solo cabello era consumidor por el fuego, al ver tan grande acontecimiento, Nabucodonosor quedo sorprendido y pidió que salieran de ahí, y adoro al Dios, sabiendo que no hay otro Dios que pueda hacer tales cosas como en Él que estas 3 personas creían.
Estos 3 jovenes sabían que tenían un Dios grande, ellos preferían morir antes que desobedecer, tenian un corazón valiente, qué no se dobla ante la prueba, pudieron ser ejemplo para las personas a su al rededor y Dios fue exaltado en aquel lugar.
Dios prueba nuestra fe, muchas veces no entendemos el por que estamos pasando por tal situación, sentimos como si Dios se alejara de nosotros, pero la fe se fortalece en la prueba y en la prueba de Dios te hace victorioso. Solo tienes que confiar en que el mismo Dios que sacó a Sadrac, Mesac y Abed-nego, va a sacarte del horno de fuego que estás pasando. 🙌🏼✨