05/10/2026
El día de ayer dentro de nuestra reunión Dios nos recordó que nuestra fe no es algo que mostramos solamente en público; también debe transformar nuestra vida privada, nuestras decisiones y nuestro corazón.
No podemos vivir para Dios solamente delante de los demás y dejarlo fuera cuando nadie nos ve. Cada día tenemos la oportunidad de escoger a quién queremos seguir y qué estamos sembrando en nuestra vida.
Que lo aprendido ayer no se quede en una reunión, sino que se refleje en nuestra manera de vivir día con día.
¿Somos cristianos de sábado, o vivimos para Cristo todos los días?