23/07/2024
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Día 204 ¿Los wiccanos creemos en el Diablo?
La respuesta es no.
Satanás, Satán, “el chanclas”, el diablo, etc., no pertenece a las creencias wiccanas. Para empezar este personaje pertenece a la mitología judeocristiana y representa para ellos el concepto del mal absoluto. Pese a que no siempre en el judaísmo se manejó el concepto de bien y mal, el diablo (y sus aliados) vienen a representar los males que le suceden a la humanidad. Las religiones judeocristianas emplean a su personaje el diablo como una forma de atemorizar y de desprender de responsabilidad de los actos negativos a sus miembros, pues a este ser se le echa la culpa de todo.
Los principios Wiccanos, emanados del consejo americano de brujos del 74, nos establecen en el doceavo que “No aceptamos el concepto del mal absoluto. No rendimos culto a ninguna entidad conocida como Satán o el Diablo, como los define el cristianismo. No buscamos poder a través del sufrimiento de otros, ni buscamos un beneficio personal a costa de terceros.” Por lo que para nosotros los Wiccanos no existen, por tanto, el bien perfecto ni el mal perfecto. Podemos encontrar en personas buenas algo de maldad, y en personas malvadas algo de bondad. Nuestra ética se define más bien como un medio de justicia y no del bien y el mal.
Algunas personas que recién empiezan su andar en la Wicca o el paganismo se llegan a confundir pues consideran que existen Dioses que representan el mal como SET, LOKI, AFAGDÚ o LOS FOMORAN, lo cual es errado pues las culturas Paganas no entendían el mundo con los ojos de una sociedad impactada por las religiones abrahamanicas como la nuestra, sino que ellos representaban en su cosmogonía la antítesis del orden y el caos y no del bien y el mal. Podemos encontrar en la naturaleza plasmadas esta cosmogonía, por ejemplo, en las fuerzas de los ríos. Ya que sin el agua potable no podía subsistir las civilizaciones, sin embargo al salirse de control los ríos por los fenómenos naturales eran catastróficos sus efectos como hoy día. Y a la naturaleza no la podemos tildar de buena o mala sino de ordenada y caótica.
Algunas vertientes de la brujería tradicional reconocen al diablo como una figura tergiversada de los Dioses cornudos de los bosques y la fertilidad. En estas tradiciones se le llama a esta figura “El diablo Folclórico”, y se dice que muchas leyendas europeas donde participa el diablo activamente como un personaje fueron para denostar antiguas prácticas rituales sobre todo en las festividades del ciclo agrícola. Cabe señalar que este “Diablo folclórico” no es, ni lleva, las connotaciones del judeocristianismo.
FREM
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