02/03/2026
¿A qué se refiere el valor del pluralismo desde la perspectiva de los unitarios?
El pluralismo religioso, en la sociedad, es la convivencia pacífica y colaborativa entre personas de diferentes credos y prácticas religiosos. Los unitarios criamos niños preparados para vivir creativamente en una sociedad plural en la que coexisten personas con diferentes creencias y prácticas sociales y culturales.
Los unitarios somos una iglesia occidental postcristiana pluralista, pues no tenemos credos, ni doctrinas, obligatorios. No tenemos ningún libro obligatorio para cada uno de nosotros. Somos una iglesia de Pacto, no de Credo. No tenemos jerarquía religiosa de la verdad. Incluso nuestros ministros, cuando son servidores profesionales, están capacitados para el liderazgo de nuestras comunidades religiosas pluralistas, pero nadie está obligado a aceptar su palabra como necesariamente verdadera. En las comunidades unitarias tenemos libertad de púlpito (análoga a la libertad de cátedra en las universidades).
De cada uno de nuestros miembros esperamos que redacte su propio credo personal (que exprese en dónde encuentra, esperanza, belleza, e inspiración para una vida más ética y plena). Los credos personales de los unitarios no pueden ser nunca supremacistas: no aceptamos que nadie pretenda imponernos su interpretación exclusiva y excluyente de la Verdad, por ello defendemos la completa laicidad del estado y la libertad de conciencia y culto (dentro de nuestra propia iglesia y en la sociedad amplia).
La Unitaria es una iglesia (comunidad de adoradores) que no se autoproclama dueña exclusiva de ninguna verdad salvífica universal. Estamos entre los que buscan una comunidad humana pacífica, más plena, equitativa y justa. Hay decisiones y acciones que cada uno debe tomar y realizar individualmente; y también hay cosas que podemos hacer mejor juntos, en una comunidad pluralista de discernimiento y acción solidaria.
¿Qué creen entonces los unitarios?
Es una extraña paradoja de la historia que nuestra comunidad religiosa pluralista sea conocida por el sobre de una doctrina. En el siglo XVI se llamó "unitarios" a quienes reivindicaron que Jesús fue el ejemplo humano perfecto, un sabio profeta, el gran maestro de humanidad, una persona con una impresionante vida interior del espíritu, pero siempre un ser humano. Por descreer del dogma trinitario y anunciar que la "Trinidad" ni siquiera aparece en el texto y la mentalidad de los escritores de la Biblia, por ello, a los creadores de nuestras primeras comunidades se les apodó "unitarios". Pero, como no somos una comunidad de credo, hoy conviven creyentes trinitarios y unitarios en nuestras iglesias, junto con deístas y spinozianos, practicantes budistas, judíos, musulmanes, wiccanos (y de otras espiritualidades centradas en la tierra); así como con agnósticos y ateos.
El unitarismo es una tradición religiosa que nos anima a desarrollar y profundizar nuestra fe personal (en la vida, en el mundo, en la humanidad, en el universo), en el marco de nuestra comunidad de apoyo y contraste de ideas diferentes.
Los unitarios creemos que todos podemos buscar una cierta armonía interior que nos conduzca a una acción ética, individual y colectiva. Creemos que todos tenemos una responsabilidad individual de buscar y desarrollar nuestras propias creencias. Por ello podemos diferir en cuanto a las creencias específicas que necesitemos. Lo que une a los unitarios no es una creencia en común, sino una experiencia en común, así como una aproximación común hacia la vida: una manera pluralista de ser religiosos en comunidad.
Los unitarios creemos en amar a nuestros semejantes como a nosotros mismos, creemos en la necesidad de trabajar por un mundo mejor, creemos en buscar la verdad con mente abierta, creemos en el uso de la razón para explorar las ideas y que cada cual pueda escoger sus propias creencias.
AFIRMACIÓN DE FE UNITARIA
El amor es la doctrina de esta iglesia,
la búsqueda de la verdad es su sacramento
y el servicio es su oración.
Habitar juntos en paz,
buscar la verdad con libertad,
y servir a la humanidad juntos,
A fin de que todas las almas
puedan crecer en armonía con lo divino,