22/06/2018
LLENOS DE ALEGRÍA
"Cuando el Señor nos haga volver a Sión, nos parecerá estar soñando. Nuestra boca se llenará de risa; nuestra lengua rebosará de alabanzas. Entonces las naciones dirán: «¡El Señor ha hecho grandes cosas por éstos!»" (Salmo 126:1-2 RVC)
Hace dos semanas predicaba de este Salmo, aún sin tener en claro las cosas que Dios nos tenía preparadas. Ahora, nuestros ojos lo pueden ver: Dios tenía dispuesto que recuperáramos nuestro templo. Y esto ha sido una obra maravillosa del Señor que ha hecho por nosotros. Nuestra versión Reina-Valera, traduce este salmo en tiempo futuro: “Nuestra boca se llenará de risa…”. Otras versiones traducen este salmo en tiempo pasado (así lo admiten los verbos hebreos): "Cuando Dios nos hizo volver de Babilonia a Jerusalén, creíamos estar soñando. De los labios nos brotaban risas y cánticos alegres. Hasta decían las demás naciones: «Realmente es maravilloso lo que Dios ha hecho por ellos»." (TLA)
Hoy se conjuga el pasado y el futuro también para nuestra iglesia Gethsemaní en esta experiencia, que nos parece demasiado maravillosa para contarla. "Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros; Estaremos alegres." (Salmo 126:3). Hoy es tiempo de alegrarnos y de agradecer, porque Dios tenía sus tiempos fijados, y hemos caminado con paciencia para llegar a ellos. Dios mantuvo el control de todo el proceso, y nos mantuvo “viendo al invisible”. Dios fortaleció a nuestros hermanos responsables y es el tiempo de cosechar lo que sus lágrimas sembraron. Ahora, sigamos orando y esperando por las cosas que Dios hará con nosotros en los días próximos. Todavía falta un camino por recorrer. Leamos la segunda parte de este Salmo en esta versión: "Dios, devuélvenos el bienestar, como le devuelves al desierto sus arroyos. Las lágrimas que derramamos cuando sembramos la semilla se volverán cantos de alegría cuando cosechemos el trigo." (Salmo 126:4-6 TLA)
Que ese sea nuestro anhelo y nuestro clamor. Hermanos y hermanas de la INP “Gethsemaní”: Dios tiene para nosotros nuevos tiempos y nuevos retos. Sigamos sostenidos por nuestra fe y con la confianza que su brazo poderoso nos guardará y su Espíritu nos guiará.
Pbro. Iván Efraín Adame y Ancianos de la Iglesia.