Nuestra Identidad como Iglesia:
La Iglesia es el pueblo de Dios. Es el conjunto de personas diferentes que han sido convocados por el padre para dar testimonio de su amor en el mundo. Somos un pueblo en formación, que se desarrolla a lo largo de la historia y que avanza hacia la plenitud en la consumación de los tiempos. Somos un pueblo escogido y apartado para proclamar y practicar el amor rede
ntor de Dios. Somos también un pueblo disperso y enviado a reproducirnos en todos los pueblos superando las barreras culturales. La Iglesia es el cuerpo de Cristo. El cuerpo de Cristo está integrado por muchos miembros, diferentes entre sí, que recibimos diferentes dones y que desempeñamos diferentes funciones. Así como la cabeza tiene ciertas funciones para el cuerpo, Cristo lo es para la iglesia. Cristo la dirige, la orienta, la coordina, la equilibra, la representa y, es su fuente de vida. La Iglesia es la comunidad del Espíritu. Hemos sido engendrados por el poder de lo alto y hemos sido apartados para el servicio por su fuego purificador. Nos ha integrado en un compañerismo de pecadores arrepentidos, regenerados y santificados. Somos la morada del Espíritu; por lo tanto, la iglesia es el lugar donde se hace manifiesto el Señorío de Cristo y es el lugar donde se hace posible, más claramente, el encuentro entre Dios y la humanidad. Sin el Espíritu, la Iglesia se muere; sin la iglesia, se empobrece la misión de Cristo.