19/05/2026
Los Leprosos de la Iglesia
Levítico 14:4-7 detalla el proceso de declarar limpio a alguien con lepra, luego de inspeccionarle se tomarán dos avecillas, una se sacrificará en un recipiente, y luego la otra será mojada en esa sangre, terminarán el ritual y se dejará libre a la avecilla para que salga volando, aún con la sangre de la otra en su cuerpo.
Ser leproso estaba asociado con una maldición de Dios, los leprosos eran aislados en comunidades con condiciones de vida inhumanas.
Me imagino que debía ser un mar de emociones volver a ser limpio de esta enfermedad y volver a asociarse con familiares, amigos y compañeros.
El tema de las aves y la sangre también me pareció de lo más simbólico porque nosotros al ser declarados limpios tanto de nuestros pecados (cuando nos arrepentimos) como de los pecados de esta generación (en el templo) pasamos por un proceso similar, pues es sólo mediante la sangre (sacrificio) de Cristo que logramos lavar nuestros pecados.
Jesucristo dio su vida, su carne y su sangre para que pudiéramos ser libres como la avecilla o limpios como el leproso, y a veces nos cuesta tanto purificarnos, el arrepentimiento requiere humildad, requiere que nos humillemos ante Dios para admitir nuestras faltas.
Muchas veces el arrepentimiento requerirá de un tiempo de meditación y esfuerzo extra mientras no tomamos la santa cena o mientras no tenemos nuestros derechos como miembros de la iglesia y a veces pienso que es por nosotros (como iglesia) que a mucha gente le da pena o miedo arrepentirse, a veces por el escarnio publico, a veces por perder un llamamiento, o ser vistos como alguien "malo", como si fuéramos LEPROSOS.
Así como el ave pudo volar libre y el leproso pudo ser sanado, el pecador puede ser redimido.
Le pedí a mi amiga Daniela Trejo Ilustradora que hiciera una pintura referente a esta escritura en levítico y pese a que no le explique de que trataría el post, encajo perfecto.
Que podamos tener el valor de quedar limpios..
Buena noche
-Cavalety