Parroquia Cristo Rey Portales CDMX

Parroquia Cristo Rey Portales CDMX Parroquia de Cristo Rey en la colonia Portales Norte, Ciudad de México. Misas comunitarias. Misas particulares. Grupos parroquiales. Servicio de Criptas.

Trámites ante la Iglesia Católica.

¡Les esperamos!
20/08/2026

¡Les esperamos!

¿Te gusta leer y compartir lo que lees?📚 ¡Te invitamos a nuestro Ciclo de Lectura! Ven todos los miércoles a las 7 PM a ...
20/08/2026

¿Te gusta leer y compartir lo que lees?

📚 ¡Te invitamos a nuestro Ciclo de Lectura!

Ven todos los miércoles a las 7 PM a disfrutar de lecturas interesantes en un espacio de diálogo y comunidad.

Es una actividad gratuita que inicia el 2 de septiembre en los Salones de la Parroquia Cristo Rey Portales CDMX . ¡No faltes!

19/08/2026

RINCÓN DE LA PALABRA

Domingo 21 del Tiempo Ordinario - A (Mateo 16,13-20).

Una pregunta decisiva.

Confesar a Jesús Mesías con nuestras palabras y obras.

El evangelio de hoy nos presenta la confesión de fe de Pedro, reconociendo en Jesús al “Mesías, el Hijo de Dios vivo”. Si en evangelios anteriores hemos visto dudar a Pedro, aquí él se adelanta a todos los discípulos y afirma la fe mesiánica.

El texto nos permite ver que la gente del tiempo de Jesús lo está reconociendo como un profeta al estilo de Juan el Bautista, o de Elías o de Jeremías. Esto ya nos muestra que sus palabras y obras no están dejando indiferentes a sus contemporáneos y lo comienzan a ver cómo alguien importante. Pero la confesión de Pedro da un paso definitivo al reconocerlo como Mesías.

Es bueno recordar que los evangelios se escriben a la luz del misterio pascual, con lo cual, esta confesión de Pedro responde más a esta experiencia que a la vida histórica de Jesús. Si así hubiera sido, sería muy difícil que Pedro lo negara tantas veces. Pero, sin duda, el evangelio nos está mostrando la originalidad de Jesús, su diferencia esencial con cualquier otro personaje magnífico de la historia, originalidad que vendrá dada por la resurrección que hace posible el participar de la vida definitiva con Dios.

Las palabras de Jesús sobre la revelación que viene de Dios y no de la carne y de la sangre, muestran el don de Dios que se revela a nosotros, muy lejos de los esfuerzos humanos por querer alcanzar a Dios con nuestros propios méritos.

Una vez que Pedro ha hecho la confesión mesiánica, Jesús le revela la misión que le confía: ser piedra para edificar la Iglesia y abrir la puerta del reino a todos los que deseen incorporarse en este camino. La Iglesia solo tiene sentido por la confesión de fe en Jesús y esto nos ha de recordar siempre que, siendo una institución humana porque se encarna en la historia, es una iniciativa divina, teniendo como protagonista al mismo espíritu de Jesús.

Y, a diferencia de los fariseos y escribas que, en otras ocasiones, Jesús crítica por cerrar las puertas o poner cargas pesadas sobre los demás, en este texto Jesús confía a los suyos, abrir la puerta a todos, liberarlos del poder de la muerte y que puedan entrar sin ninguna atadura que lo impida. Jesús les ordena que no le digan a nadie que es el Mesías, mostrando, tal vez, que esta confesión es post pascual. Pero, en nuestro tiempo, ojalá que sepamos confesar a Jesús como Mesías con nuestras palabras y, sobre todo, con nuestras obras.

No podemos definir con dogmas lo que es Jesús, pero tampoco podemos dejar de hacernos la pregunta. Lo que es Jesús nunca lo descubriremos. Todo intento de responder con fórmulas racionales será inútil. La respuesta no puede ser teórica. Solo tomaré conciencia de lo que es Jesús en la medida que viva lo que él vivió. Lo que nos debe importar es descubrir la calidad humana de Jesús en la que queda reflejada su divinidad. Nuestra tarea será descubrir la manera de llegar nosotros a esa misma plenitud. Se trata de responder con la propia vida.

La pregunta «¿quién dicen que soy yo?» cobra entonces un contenido nuevo. No es ya una cuestión sobre Jesús, sino sobre nosotros mismos. ¿Quién soy yo? ¿En quién creo? ¿Desde dónde oriento mi existencia? ¿A qué se reduce mi fe?

Todos hemos de recordar una y otra vez que la fe no se identifica con las fórmulas que pronunciamos. Para comprender mejor el alcance de «lo que yo creo» es necesario verificar cómo vivo, a qué aspiro, en qué me comprometo. Por eso, la pregunta de Jesús, más que un examen sobre nuestra ortodoxia, debería ser la llamada a un estilo de vida cristiano. Evidentemente no se trata de decir o creer cualquier cosa acerca de Cristo. Pero tampoco de hacer solemnes profesiones de fe ortodoxa para vivir luego muy lejos del espíritu que esa misma proclamación de fe exige y lleva consigo.

Hola!Estoy contenta y con animo de iniciar estos dos nuevos proyectos, me encantaría que seas parte de ellos y que junto...
15/08/2026

Hola!

Estoy contenta y con animo de iniciar estos dos nuevos proyectos, me encantaría que seas parte de ellos y que juntos logremos aprender de una manera linda y disfrutar al obtener nuevos saberes ...

Invita a tus amigos, familiares y vecinos, asi todos nos ayudamos.

Aqui la información del diplomado y del seminario.

*El numero solo de WhatsApp, para aclarar dudas al respecto esta en los banners

Espero verte!

15/08/2026

RINCÓN DE LA PALABRA

Domingo 20 Tiempo Ordinario – A (Mateo 15,21-28)

Una cananea interpela a Jesús y le hace cambiar de perspectiva.

"Jesús se dejó enseñar y corregir por la mujer pagana"

El encuentro de Jesús con la mujer cananea tiene muchos aspectos interesantes para comentar. Recordemos que el evangelio de Mateo se dirige a los judíos, por lo tanto, es comprensible que Jesús marque distancia con la mujer cananea porque no pertenece a su pueblo.

La expresión “no está bien tomar el pan de los hijos para tirárselo a los cachorros”, responde a esa primacía del pueblo de Israel. Sin embargo, en esto se presenta el contraste porque el texto nos va a llevar a la apertura a los paganos que, sin duda, les costaba a muchos judíos, aunque estuvieran interesados en el mensaje de Jesús.

Otro aspecto y, tal vez el más llamativo, es que el cambio que se ve en Jesús lo produce la mujer cananea. Es ella quien interpela a Jesús, reconociendo que la primacía la pueden tener los judíos, pero también los “cachorros”, es decir, los extranjeros, pueden comer del mismo pan de los hijos de Israel. Claro que en la mujer se ve una actitud conformada a la estructura de esa sociedad, de la primacía de los hijos o dueños y las migajas que caen para que coman los cachorros o perritos.

Pero lo llamativo es que, sin negar esa estructura vigente, es capaz de agrandar la visión y logra el cambio en el mismo Jesús. Este que ni siquiera quería escucharla y han sido los discípulos los que le insisten que le haga el milagro -no porque estén interesados en su necesidad sino para quitársela del medio porque está gritando- al final le concede lo pedido y la alaba por su fe: “Mujer, grande es tu fe”.

Y, precisamente, este tema de la fe es el que sigue interesando en el evangelio de Mateo, como lo vimos el domingo pasado con la falta de fe de Pedro. La cananea muestra tener fe porque se dirige a Jesús reconociéndolo como “Hijo de David” y esta es la razón que va a darle Jesús de la curación de su hija: ¡Qué grande es tu fe! ¡Qué se cumpla tu deseo!

La llamada es, entonces, a seguir creciendo en nuestra fe, no para conseguir milagros -consecuencia que se podría sacar de una interpretación literal de este texto- sino para reconocer en Jesús al enviado de Dios. Pero, más aún, a darnos cuenta cómo él es capaz de abrirse a las demandas de su tiempo, cambiando incluso las convicciones que tenía hasta ese momento, cuando la evidencia de un valor del reino, como es la apertura universal, le reclama la coherencia y la puesta en práctica.

El jesuita brasileño João Batista Libânio, en un libro sobre la formación de la conciencia crítica, dice que las condiciones del cambio son la sospecha y la experiencia de lo diferente. Cuando funcionamos según nuestros prejuicios, no somos capaces de abrirnos a lo diferente y mucho menos nos atrevemos a sospechar que nuestras posiciones puedan estar equivocadas. Y, desgraciadamente, vivimos llenos de prejuicios políticos, culturales, sociales, raciales, religiosos…

Si queremos sospechar de nuestras posiciones ya tomadas, deberíamos ser capaces de abrirnos al encuentro con lo diferente de nosotros mismos y dejar que este contacto con lo distinto nos cuestione y nos ayude a cambiar nuestro comportamiento habitual frente a los demás, especialmente, frente a aquellos que descalificamos de entrada por nuestros prejuicios.

¡Gracias!Hoy nuestra Parroquia Cristo Rey - Portales luce renovada. Han finalizado los trabajos de mantenimiento mayor e...
08/08/2026

¡Gracias!

Hoy nuestra Parroquia Cristo Rey - Portales luce renovada. Han finalizado los trabajos de mantenimiento mayor en su interior.

La obra fue financiada por lo que esperamos seguir contando con su apoyo económico para concluir el pago
Gracias por amar y cuidar nuestra casa.

06/08/2026

RINCÓN DE LA PALABRA

Domingo 19 del Tiempo Ordinario – A (Mateo 14,22-33).

La sorprendente actualidad del relato de la tempestad.

Confiar en Jesús y reconocerlo como Hijo de Dios.

El texto tiene tres partes. En la primera, los discípulos suben a la barca para pasar a la otra orilla, mientras Jesús despide a la multitud y luego se retira a orar. En la segunda parte, Jesús alcanza a los discípulos en la barca, caminando sobre las aguas y se da la experiencia de Pedro de querer confiar, pero también, de dudar. La tercera se refiere a lo que produjo en los discípulos este hecho, haciendo la confesión de fe de Jesús como Hijo de Dios.

Este relato es muy parecido al de la tempestad calmada (Mt 8,23-27) en el que son todos los discípulos los que sienten miedo por la tempestad y Jesús los increpa por su falta de fe. Cuando Jesús calma la tempestad, los discípulos se preguntan: ¿quién es este que hasta el mar y el viento le obedecen? En el texto de hoy ya no hay pregunta sino una afirmación más contundente: Jesús es el Hijo de Dios.

No podemos tomar los textos al pie de la letra y quedarnos en el “poder” de Jesús frente a los elementos de la naturaleza. Lo que interesa es el significado teológico del texto, la intencionalidad que el evangelista tuvo al relatar de esa manera esos sucesos. El énfasis aquí está en la fe, como contraposición a la duda, sin que no sea legítimo sentir la duda y confiar en el poder de Jesús para superarla.

Precisamente, Pedro quien va a tener tanto protagonismo en el discipulado y en la historia de la Iglesia, será quien encarne la experiencia de duda y, como ya sabemos, incluso de negar a Jesús, pero también será quien, a pesar de su fragilidad, confía por entero en Jesús y llega a tener un protagonismo indiscutible.

Por lo tanto, el evangelio de hoy nos invita a la confianza infinita y a la aceptación de nuestras fragilidades y limitaciones. Estas siempre acompañaran nuestros caminos, pero también siempre podemos volver a confiar y continuarlos. Serán estas experiencias de caídas y levantadas las que nos revelarán el amor inmenso de nuestro Dios y su presencia incondicional en nuestra vida. Ojalá que también podamos reconocer en el Jesús de la historia al Hijo de Dios, revelador del Padre, para no dudar de que solo, haciendo las obras que él hizo, construiremos el reino de Dios, sin rebajas, sin acomodos, sin distorsiones.

Es sorprendente la actualidad que cobra en estos tiempos de crisis religiosa el relato de la tempestad en el lago de Galilea. Mateo describe con rasgos certeros la situación: los discípulos de Jesús se encuentran solos, «lejos de tierra firme», en medio de la inseguridad del mar; la barca está «sacudida por las olas», desbordada por fuerzas adversas; «el viento es contrario», todo se vuelve en contra; es «noche cerrada», las tinieblas impiden ver el horizonte.

Así viven no pocos creyentes el momento actual. No hay seguridad ni certezas religiosas; todo se ha vuelto oscuro y dudoso. La religión está sometida a toda clase de acusaciones y sospechas. Se habla del cristianismo como una «religión terminal» que pertenece al pasado; se dice que estamos entrando en una «era poscristiana» (E. Poulat). En algunos nace el interrogante: ¿no será la religión un sueño irreal, un mito ingenuo llamado a desaparecer? Este es el grito de los discípulos al atisbar a Jesús en medio de la tempestad: «Es un fantasma».

La reacción de Jesús es inmediata: «Ánimo, soy yo, no tengáis miedo». Animado por estas palabras, Pedro hace a Jesús una petición inaudita: «Señor, si eres tú, mándame ir a ti andando sobre el agua». No sabe si Jesús es un fantasma o alguien real, pero quiere comprobar que se puede caminar hacia él andando, no sobre tierra firme, sino sobre el agua, no apoyándose en argumentos seguros, sino en la debilidad de la fe.

Así vive el creyente su adhesión a Cristo en momentos de crisis y oscuridad. No sabemos si Cristo es un fantasma o alguien vivo y real, resucitado por el Padre para nuestra salvación. No tenemos argumentos científicos para comprobarlo, pero sabemos por experiencia que se puede caminar por la vida sostenidos por la fe en él y en su palabra. No es fácil vivir de esta fe desnuda. El relato evangélico nos dice que Pedro «sintió la fuerza del viento», «le entró miedo» y «empezó a hundirse». Es un proceso muy conocido: fijarnos solo en la fuerza del mal, dejarnos paralizar por el miedo y hundirnos en la desesperanza.

Pedro reacciona y, antes de hundirse del todo, grita: «Señor, sálvame». La fe es muchas veces un grito, una invocación, una llamada a Dios: «Señor, sálvame». Sin saber ni cómo ni por qué, es posible entonces percibir a Cristo como una mano tendida que sostiene nuestra fe y nos salva, al tiempo que nos dice: «Hombre de poca fe, ¿por qué dudas?».

Compartimos la conferencia magisrtal sobre la Encíclica "Magnífica Humanitas" impartida por el Arzobispo de Santiago de ...
05/08/2026

Compartimos la conferencia magisrtal sobre la Encíclica "Magnífica Humanitas" impartida por el Arzobispo de Santiago de Chile, el Cardenal Fernando Chomali.

En ella, el Cardenal Chomali aborda la preservación de la persona humana en la era de la inteligencia artificial.

Una valiosa oportunidad para profundizar en el pensamiento del nuevo pontífice y dialogar sobre la vigencia de la doctrina social de la Iglesia.

Revisa la charla realizada por el cardenal Fernando Chomali, arzobi...

29/07/2026

RINCÓN DE LA PALABRA:

Domingo 18 del Tiempo Ordinario – A (Mateo 14,13-21).

“Sentir con el otro” y “dar de comer” con generosidad.

Si no me acerco al que me necesita, también me estaré alejando de Dios.

El evangelio comienza diciendo que Jesús se entera de una noticia y se va a un lugar desierto para estar a solas. De lo que se ha enterado es de la muerte de Juan el Bautista. No es una escena desconocida en la actualidad porque no faltan las noticias sobre la muerte de tantos líderes sociales y de personas que se dedican a trabajar por el bien común.

La persecución hacia ellos se desata fácilmente porque se prefiere quitar de en medio a los profetas, antes que escuchar sus palabras y convertirse a ellas. Por supuesto, esas noticias interpelan a quienes siguen el camino de bien y se necesita asimilarlas y tomar fuerzas de nuevo para continuar. Jesús se toma su tiempo de soledad, dándose cuenta de lo que le puede pasar también a él. Pero la escena que sigue nos muestra su fidelidad, a pesar de los peligros y su capacidad de atender a las realidades de su tiempo.

Al ver Jesús las muchedumbres necesitadas, se compadece de ellas y responde curando a los enfermos. Y es en la compañía de esa multitud que Jesús va a realizar la primera multiplicación de los panes. Llega la tarde y los discípulos le advierten a Jesús que despida a toda esa gente para que compren alimentos. Pero Jesús les dice que sean ellos los que les den de comer. Los discípulos le muestran que no tienen sino cinco panes y dos peces. Jesús, entonces, pide que se los traigan y con un gesto eucarístico, bendice, los parte y se los da a los discípulos para que los repartan entre las gentes. El texto termina señalando la abundancia dada en aquella repartición de panes que alcanzó para todos y sobraron doce canastas.

Destaquemos del texto, en primer lugar, la compasión que Jesús siente hacia la multitud. Compasión significa "sentir con” y esta es la actitud que nos abre los ojos ante la realidad de injusticia y nos pone en camino para responder a ella. La indiferencia, el cerrar el corazón al sufrimiento del mundo, es lo que mantiene la injusticia y la división profunda entre los pocos que tienen tanto frente a los muchos que tienen tan poco.

Pidamos dejarnos tocar por la realidad o, como se dice ahora, vivir una espiritualidad de “ojos abiertos” que vive de frente al mundo y no de espaldas a él. El segundo aspecto es el compromiso efectivo con “dar de comer a la multitud” que no significa solamente dar el pan material -lo cual es necesario también- sino comprometerse con la construcción de estructuras sociales, políticas y económicas que garanticen el bien común y la vida digna para todos. La fe no puede estar alejada de la vida, sino inmersa en ella con una conciencia lúcida y crítica para comprenderla y actuar coherentemente.

Finalmente, la manera de expresar el número de los que comieron “5.000 hombres sin contar mujeres ni niños”, deja ver el papel secundario que las mujeres han tenido a lo largo de la historia y también en la vida de fe. Hoy en día tenemos mas consciencia de ello y por eso no sobra reconocer el sesgo patriarcal presente en la Sagrada Escritura para seguir transformándolo con nuestras interpretaciones actuales y actitudes de vida.

Después de un día con Jesús, el pueblo fue capaz de compartir lo poco que tenían. Ese es el verdadero mensaje. Nosotros, después de años junto a Jesús, ¿qué somos capaces de compartir?

La eucaristía comenzó como una comida en la que todo se compartía. Cada vez que se comparte el pan, se comparte la Vida y se hace presente a Dios que es Vida - Amor. La eucaristía es memoria de esta actitud de Jesús que se partió y repartió. Al partirse y repartirse, hizo presente a Dios que es don total. El pan que alimenta es el que se da.

29/07/2026

Dirección

Calzada De Tlalpan 1409 Colonia Portales Norte
Mexico City
03300

Horario de Apertura

Martes 10am - 7pm
Miércoles 10am - 7pm
Jueves 10am - 7pm
Viernes 10am - 7pm
Sábado 10am - 7pm

Teléfono

+525552432586

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Parroquia Cristo Rey Portales CDMX publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Lugar De Culto

Enviar un mensaje a Parroquia Cristo Rey Portales CDMX:

Atajos

Compartir