24/12/2025
Yáhushuah no nació el 24 de diciembre (ni el 25) (Talvez Jesús sí) porque la Torá no especifica una fecha, y los detalles bíblicos sugieren una posible fecha en otoño (con pastores en los campos), no en invierno. La fecha de diciembre se adoptó en el siglo IV por la Iglesia Apostólica y Romana, alineándola con festividades paganas romanas como el solsticio de invierno y el Sol Invictus, para facilitar la conversión y simbolizar a Jesús como la "Luz del Mundo" que nace.
Razones por las que se cree que no fue en invierno (diciembre):
Pastores en el campo: En la besora mencionan pastores cuidando rebaños al aire libre de noche, algo poco probable en el frío y húmedo invierno de Judea.
El Censo Romano: Se cree que un censo general ordenado por César Augusto, que obligó a Yosef y Miriam a viajar, no se habría realizado en pleno invierno por las difíciles condiciones.
Por qué se celebra el 25 de diciembre:
Influencia pagana: La fecha coincidía con festividades romanas importantes: el solsticio de invierno (la noche más larga) y la fiesta del Sol Invictus (Sol Invencible), celebrando el renacimiento del sol.
Simbolismo cristiano: La Iglesia Católica apostólica y Romana asoció a Jesús como el Mesías, la "Luz del Mundo", con el sol que renace tras el solsticio, facilitando la cristianización de estas fiestas populares.
En resumen, la fecha del 25 de diciembre es un acuerdo histórico y simbólico, no un registro bíblico exacto.
SALMO 115
1 No a nosotros, oh Odón, no a nosotros, sino a tu shem kabowd , por tu rajamin y tu verdad.
2 ¿Por qué han de decir las naciones: “Dónde está su Eloah?”
3 Nuestro Eloah está en los samayin; todo lo que quiso ha hecho.
4 Sus ídolos son de plata y oro, obra de manos humanas.
5 Tienen boca, pero no hablan; ojos, pero no ven.
6 Oídos tienen, pero no oyen; nariz, pero no huelen.
7 Manos tienen, pero no tocan; pies tienen, pero no caminan; ni voz tienen en su garganta.