24/05/2026
Acércate a Dios en tus momentos de angustia o miedo, él nunca te defraudará. “Al sonido de la oración ferviente, toda la hueste de Satanás tiembla. […] Cuando los ángeles todopoderosos, revestidos de la armadura del cielo, acuden en auxilio del alma perseguida y desfalleciente, Satanás y su hueste retroceden, sabiendo perfectamente que han perdido la batalla”
(1TI, p. 309).