10/11/2025
“NADIE DETIENE A ESTA IGLESIA POR QUE CON NOSOTROS HAY SIERVO DE DIOS”
La Iglesia del Pedregal en la CDMX, realizo con éxito, un servicio para visitas, teniendo como respuesta el arribar al templo la presencia de 35 invitados especiales, quienes fueron recibidos, con entusiasmo y respeto por los anfitriones que, con cordialidad se esmeraron en atenderlos.
El coro de adultos y los coros de niños de “Chichicaspatl y del pedregal” se unieron para participar durante todo el servicio, y dieron bienvenida a las alabanzas de los santos que, presentaron su ofrenda de canticos para Alabar al Altísimo y único Dios verdadero, enmarcando con sus canticos la solemnidad que tiene esta hermosa Iglesia para con Dios y su hijo Jesucristo.
“También en la Tierra hay ángeles de Luz”, cantó la Iglesia, cantaron también los ministros quienes fueron invitados, mismos que llevaron a cabo tan hermoso servicio de visitas.
Del Batallón de Rosario CDMX, presidio el servicio el hermano R.B. Gerardo Rodríguez, y a los hijos de Dios ofrecer el servicio, un adolescente paso a decir un capítulo de memoria, un grupo de jóvenes, de casados, una familia e integrantes del Batallón de Rosario, a ellos les correspondió pasar a ofrecer alabanzas para la Gloria de Dios y de nuestro Señor Jesucristo.
Presidio la explicación sobre los frutos del arrepentimiento, para que vengan de Dios tiempos de refrigerio a las almas, el hermano D.E. Wilbert Antonio Pérez, ministro de la iglesia de Chichicaspatl CDMX.
La Iglesia Anfitriona con todos sus invitados se gozó en grande manera en cristo Jesús.
En la consagración especial de las ocho, toda la Iglesia se unió con suplica y clamor a Dios, orando por la vida tan singular y especial del verdadero “Apóstol de Jesucristo Naasón Joaquín García”, por quien Dios acaricio con su presencia a todos los congregados en la casa de Oración.
Cerrando con broche de oro en una oración de ADORACIÓN a Dios y a su hijo amado nuestro Señor Jesucristo.
Al terminarse el servicio, se repartieron alimentos y bebidas calientes por el clima frio, se tuvo un convivio armonioso entre visitas y domésticos de la fe.
¡¡GLORIA A DIOS!!”.