14/05/2024
LOS DOCE FRANCISCANOS
Fue un 13 de mayo de 1524, vigilia de Pentecostés, cuando llegaron al puerto de la Veracruz los doce frailes franciscanos quienes, se puede decir, iniciaron formalmente la evangelización en el Nuevo Mundo, la llamada “evangelización fundante”, es decir, la que establecía y sentaba las bases pastorales de la Iglesia católica en nuestras tierras.
¿Quiénes eran estos doce franciscanos?: Fray Martín de Valencia (primer custodio), Fray Francisco de Soto, Fray Martín de la Coruña, Fray Juan Juárez, Fray Antonio de Ciudad Rodrigo, Fray Toribio de Benavente (Motolinia), Fray García de Cisneros, Fray Luis de Fuensalida, Fray Juan de Ribas, Fray Francisco Jiménez, Fray Andrés de Córdoba –lego- y Fray Juan de Palos –lego-.
Conocidos popularmente como los “doce apóstoles”, fueron recibidos por Hernán Cortés, junto con Cuauhtémoc –señor de Tenochtitlan- y una comitiva tanto de españoles como de principales señores indígenas.
Inmediatamente causaron impresión los doce hijos de San Francisco ante la mirada atónita de los naturales de estas tierras, quienes al “verlos con tan desarrapado traje, tan diferente de la bizarría y gallardía que en los soldados españoles antes habían visto… decían unos a otros: ¿Qué hombres son estos tan pobres? ¿Qué manera de ropa es esta que traen?...” (Fray Jerónimo de Mendieta, “Historia Eclesiástica Indiana”).
Venían aquellos misioneros provistos de la bula pontificia del Papa Adriano VI, Exponi nobis (con fecha de 10 de mayo de 1522), más conocida como Omnímoda, la cual “contenía no sólo amplísimas facultades eclesiásticas para administrar los sacramentos, sino además expresaba un genuino mandato apostólico para establecer la Iglesia” en tierras indianas.
Recién pisaron estas tierras, los franciscanos tuvieron un primer encuentro con un grupo de autoridades indígenas y algunos tlamatinime o sabios indígenas. En este encuentro los frailes expusieron, mediante intérprete, el motivo por el cuál habían venido al Nuevo Mundo y el contenido fundamental de la fe cristiana. Como respuesta, los sabios indígenas expusieron también sus antiguas creencias. Este diálogo entre ambos grupos fue una experiencia fundamental de encuentro que marcaría el proceso de integración entre la cultura cristiana y la indígena.
Fuentes de consulta:
Lino Gómez Canedo, “La evangelización fundante en la América Latina”, en Evangelización, cultura y promoción social. Ensayos y estudios críticos sobre la contribución franciscana a los orígenes cristianos de México (siglos XVI-XVIII), Porrúa, México, 1993 y Fray Fidel de Jesús Chauvet, O.F.M., Los franciscanos en México (1523-1980). Historia breve, Provincia del Santo Evangelio de México – Editorial Tradición, México, 1989.