13/04/2026
📖1 Samuel 15:19-21 NTV
19 ¿Por qué no obedeciste al Señor? ¿Por qué te apuraste a tomar del botín y a hacer lo que es malo a los ojos del Señor?
20 —¡Pero yo sí obedecí al Señor!—insistió Saúl—. ¡Cumplí la misión que él me encargó! Traje al rey Agag, pero destruí a todos los demás. 21 Entonces mis tropas llevaron lo mejor de las ovejas, de las cabras, del ganado y del botín para sacrificarlos al Señor tu Dios en Gilgal.
📌 Esta acción es catalogada como "hacer lo malo ante los ojos del Señor", lo que resulto que Saúl fue desechado como rey.
Es importante tener en cuenta que obedecer a Dios puede no ser fácil y puede requerir sacrificio, pero siempre es lo más beneficioso para nosotros.
Puede ser fácil caer en la tentación de hacer lo que creemos que es correcto y justificar nuestras acciones, pero en nuestro afán por hacer lo que creemos que es correcto, podemos perder de vista lo que verdaderamente importa: escuchar la voz de Dios. Este recordatorio de la desobediencia de Saúl nos invita a reflexionar sobre nuestras propias decisiones. En momentos de duda o confusión, ¿estamos realmente sintonizando con lo que Dios nos está diciendo? Permitir que su voz guíe nuestras acciones nos acerca no solo a su voluntad, sino también a la verdadera paz que anhelamos en el corazón.