31/07/2026
«Para mayor gloria de Dios». Esta frase no era un slogan para Ignacio: era el criterio de toda su vida.
Soldado herido que se convirtió en peregrino, Ignacio fundó la Compañía de Jesús con una característica singular: disponibilidad total para ser enviado a donde la Iglesia lo necesitara. La obediencia misionera al Papa para ir a cualquier parte del mundo fue su sello.
Los jesuitas abrieron algunos de los caminos misioneros más audaces de la historia: China, Japón, India, América. Francisco Javier, discípulo de Ignacio, es uno de los patronos de las misiones.
Hoy nos inspiramos en Ignacio para renovar nuestra disponibilidad: ¿estamos dispuestos a ir donde el Evangelio nos lleve?
«Toma, Señor, y recibe toda mi libertad».