Ile Osha Ajagun

Ile Osha Ajagun Egbe Ile Osha

25/01/2026

Un poco de sabiduría de Òrìsà por parte de Natalia Bolivar Aróstegui

La  vida  y  muerte  en  nuestra  regla de Òrìsà nunca  están  separados,  pues  son  procesos  cíclicos.  Nacemos  para...
19/01/2026

La vida y muerte en nuestra regla de Òrìsà nunca están separados, pues son procesos cíclicos. Nacemos para tener una vida que nos lleve a un estado de evolución y moriremos. Repetiremos este ciclo hasta que alcancemos un estado tal de elevación, que ganemos el derecho de vivir junto a Olodumare y nuestra familia nos adore como a un ancestro o a un Òrìsà. Este concepto es muy similar a la idea oriental del karma y el dharma. Sin embargo, debemos tomar en cuenta que varias deidades toman parte en este concepto de muerte. Para ello debemos comprender que los yoruba ven las cosas un poco diferentes. Para nosotros, al igual que en otras religiones, existen dos tipos de muerte: la muerte física y la muerte espiritual, aun cuando esta última no existe para nosotros, ya que nuestra alma es inmortal y está concebida para venir a la Tierra a evolucionar. Para nosotros, nuestro “cuerpo” se divide en ori, ará y emí. En orí podríamos decir que se concentran varias cosas, pero para simplificarlo podemos decir que es nuestra alma, representada por nuestra cabeza, ya que ella escoge en el cielo nuestro destino en la tierra. Ará es nuestro cuerpo físico y emí lo que se conoce como nuestro aliento vital, representado como la hija de Olodumare, que éste nos regala para vivir.

Del proceso de morir físicamente, o sea de la muerte de nuestro ará o cuerpo, se encarga la deidad que conocemos como Ikú, o sea el Señor de la Muerte, que de manera conceptual podríamos ver como “ santa Muerte”. Desde la perspectiva de la religión yoruba, la Muerte es una deidad creada por Olodumare (dios para los yorubas), con el objetivo de cumplir la tarea de reciclaje humano. Cuando una persona cumple su tiempo de estancia en la Tierra, Ikú sería el encargado de llevárselo.

Este concepto de “morir” es un poco complicado para la mentalidad que no está acostumbrada a un panteón tan basto, y hasta en nuestra tradición resulta un poco confuso. Debemos tener presente que el cuerpo para los yoruba está separado de todo lo que representa la cabeza. Como se observa, Ikú es el “antidios” o ajogun que se presenta para llevarse nuestro cuerpo, o sea el ará. Sin embargo, ya hemos visto que no puede matar de manera directa, pues esto le fue prohibido por Olodumare debido a que se dedicaba a aniquilar a todos, aun cuando su tiempo no estuviese cumplido aún, ya que su comida favorita es la carne humana. Para llevarse a alguien, Ikú debe buscar el concurso de una deidad u otro ajogun que lo haga por él (Obara Yekun). También tiene un pacto con Orunmila, que no se puede llevar a sus hijos a menos que éste se lo indique (Ogbe Fun). Cuando los orisás u otros ajogun han hecho su trabajo, él se encarga de llevarse a la persona para comer, pero ha de compartir con la Madre Tierra, a quien le quedan los despojos para que acabe con ellos (Irete Kután). Hasta este punto vemos cómo nuestro cuerpo desaparece y el hecho de enterrarnos para los yoruba es enviarnos al “cielo”, ya que para ellos este concepto se encuentra debajo de la Tierra, en vista de que todas las deidades, menos Changó, se adentraron y viven en el interior de la misma. Cuando nos toca morir, Ikú se presenta ante nuestro ángel de la guarda, quien nos entrega con una buena muerte a Ikú para que se haga cargo de nuestro cuerpo. Si hemos sido obedientes, experimentaremos una muerte apacible y sin sufrimientos. De hecho, Ofun Meyi, el odu ifá, nos dice de qué forma somos llevados para una buena muerte. Es más: Ofun Meyi nos muestra que esto pasaba porque Eleddá se negaba a abandonar el cuerpo de la persona y la dejaba en larga agonía. Éste es el mismo principio de Tánatos, el dios griego de la buena muerte, de donde se deriva la palabra castellana “eutanasia”, práctica que muchas veces realizamos con los animales que tenemos de mascota, de modo que no sufran. Sin embargo, si no hemos vivido de esa forma y hemos hecho un desastre de nuestra vida, las deidades se molestan mucho y se encargan de enviar a la Muerte por lo que la persona fallece en forma violenta o dolorosa, con una gran agonía. A una muerte violenta por atropellamiento o a causa de un arma de fuego se le asocia con Oggún; si es debido al fuego o a un rayo, con Changó; por descargas eléctricas, con Oyá; por ahogamiento, con Yemayá u Ochún, entre otras. Para los yoruba este tipo de “mala muerte” no otorga los méritos para ser adorado ni venerado. De hecho, muchas de estas malas muertes se asocian con malas artes utilizadas por enemigos y hasta por el ensañamiento de la deidad de la hechicería, a la que conocemos como Iyami Osoronga. Para nosotros todo este proceso puede llega a alcanzar un grado más de confusión. Se debe recordar que entre nosotros el alma, a la que llamamos iwir, no muere, debido a que está supuesta a cumplir ciclos de evolución. De acuerdo con nuestra tradición, cuando morimos Babalú Ayé lleva a iwir al cementerio, donde lo recibe Obbá. En el féretro lo acompaña Yewá, y finalmente nuestra alma es acompañada al cielo por Oyá. Para que se vea que no es tan complicado, Echu y Babalú Ayé llevan a nuestro iwir al cementerio, lo que equivale a la carroza fúnebre. Si tomamos en cuenta que iwir queda vagando alrededor de la casa y que corre serios riesgos de ser secuestrado, a la muerte de una persona se deben realizar ciertos ritos en forma inmediata. Aun cuando en la mentalidad yoruba el iwir queda al azar y sólo en la creencia afrocubana pasa por varios orisás, en un proceso similar a una cadena de custodia, Obba nos recibe, lo que iconográficamente establece que pasamos la puerta del cementerio para no regresar, y Yewá nos acompaña a esa morada final, que en el mismo sentido representa en sí la tumba donde descansaremos, de modo que nuestra alma quede conforme en que todo se cumplió. Por último, Oyá lleva a iwir ante Olodumare para que seamos juzgados y se decida si debemos regresar o pasar una temporada de entre tres y nueve generaciones en Òrún-Apadi… Se trata de nuestra alma, no de nuestro cuerpo, y esto se lleva a cabo para que no quedemos vagando en este mundo como un alma en pena. El sentido místico de este proceso consiste en que a diferencia de la creencia yoruba, nuestra alma siempre será acompañada si hemos tenido una buena muerte y no tendremos que preocuparnos de que los espíritus desalmados nos secuestren y nos lleven al “cielo oscuro” de manera injusta. Entre aquéllos con una mala muerte y los que no se les han realizado los ritos propiciatorios, su iwir no tendrá los beneficios de esta custodia y se verá condenado a vivir como un fugitivo en el mundo, no sólo huyendo de espíritus malvados que tratan de secuestrarlo, sino de las personas que trabajan con mu***os y andan a la cacería de un espíritu capaz de pactarse y quedar encerrado en un caldero. No creemos que esto sea tan complicado. Es sólo que cada proceso dentro de la cultura yoruba está precedido por alguna deidad o entidad encargada de vigilar cada paso. Por ejemplo, la maternidad, en nuestra cultura, se asocia con Yemayá. Sin embargo, en caso de embarazos deficientes o dificultosos, la que está presente es Ochún. Cuando es difícil concebir, se recurre a Obbatalá Fururú y hasta a Orunmila, que pueden ayudar con más propiedad a la mujer. Cuando la criatura nace, el aliento vital lo proporciona Emí, y al nacer se llega a los cuidados de Dadá, para que luego se determine quién es el orisha que cuidará de la criatura y se pase a su custodia. Son procesos que en sentido iconográfico nos dicen que en cada paso de nuestra vida y muerte siempre tendremos una deidad a nuestro lado; de ahí la importancia de adorarlas a todas.
Como ya se ha mencionado, para los practicantes de la religión yoruba la muerte no es el fin de la vida, sino su continuación de una forma diferente. Es pasar de un estado material a otro espiritual, pero se considera que la presencia y el trato con quien llega a esa etapa seguirá siendo muy cercano. Los lazos que unen a la familia tanto biológica como espiritual nunca se rompen, ni siquiera después de la muerte, aunque existen diferentes formas de tratar a los difuntos, según haya sido su muerte. Sin embargo, para comprender la muerte primero debemos entender la vida. La vida y la muerte poseen una dinámica y forman un ciclo constante de nacer y morir hasta alcanzar lo deseado: nuestra propia evolución. Para los yoruba la reencarnación se da en el seno familiar. Para nosotros, los creyentes afrocubanos, puede ser en cualquier otra persona, no necesariamente de la familia. Esto no es del todo un error, ya que como familia también contamos la religiosa, y es por ello importante mantener el linaje religioso del cual venimos. Para nosotros el “cielo”, al que llamamos Orun, tiene entre siete y nueve niveles, según la región de la que estemos hablando. Basta saber que cuando queremos o debemos venir de nuevo a la Tierra, nos dirigimos a un lugar llamado Ìsálú Òrún. Este nivel es donde nuestras almas reciben un nuevo cuerpo y tienen la oportunidad de escoger su propio destino, incluyendo su personalidad, ocupación, suerte y un día fijo para regresar al cielo. Una vez que hemos cumplido con todos los requisitos –hacer sacrificios y dejar todo listo en nuestra morada celestial–, nos presentamos ante Olodumare y le manifestamos nuestros deseos en la Tierra, de lo cual tenemos dos testigos: Orunmila y nuestro ángel de la guarda o, como se le conoce, Òrìsà alagbatori, Òrìsà tutelar u Òrìsà aláleyó. Olodumare nos oye, y una vez que hemos terminado nos da la bendición y uno que otro consejo. Claro que las peticiones a Olodumare deben ser razonables, ya que se puede negar a concedernos lo que pedimos. Es entonces cuando comenzamos nuestro viaje a la Tierra, y para ello cruzamos el puente que la divide del cielo y nos metemos en una matriz. Quien pide estos deseos celestiales es nuestro orí, o sea nuestra cabeza. En el cielo queda nuestro doble espiritual, que en la tradición afrocubana llamamos iponri. Luego Olodumare nos da el aliento vital al regalarnos a su hija Emí. Entonces pasamos a ocupar el cuerpo que nos corresponde, al cual llamamos ará. En la mentalidad yoruba la cabeza es un ente y el cuerpo otro. Sin embargo, por una sentencia de la deidad del infortunio, que es la guardiana de la bóveda de los tesoros de Olodumare y se llama Elenini, estamos condenados a olvidar todo lo que pedimos a Olodumare en el cielo. Por ello, al llegar a la Tierra no recordamos absolutamente nada de nuestros deseos, y es allí donde comienzan nuestros problemas. Lo que escogemos en el cielo es nuestro destino, que en yoruba se llama ayanmo. Al no recordarlo tampoco podemos cumplirlo. Para cumplirlo debemos ir al pie de Òrìsà o de Orunmila y que éste sea quien nos manifieste cuáles fueron esos deseos y promesas celestiales que hicimos.

La Importancia de cumplir lo que prometes a Òrìsà Oshún le promete a Iroko una ofrenda a cambio de un hijo que ella dese...
19/01/2026

La Importancia de cumplir lo que prometes a Òrìsà

Oshún le promete a Iroko una ofrenda a cambio de un hijo que ella desea, pero olvida cumplir la promesa tras recibirlo, lo que genera consecuencias, siendo un (mito) sobre la importancia de cumplir la palabra, donde Iroko representa el árbol sagrado y los ancestros, y Oshún la fertilidad y la belleza.

El patakí cuenta que Oshún le suplicó a Iroko tener un hijo, este se lo consedió pero una vez que naciera ella debía ofrendarle una chiva.
El hijo nació y Oshún nunca le cumplió su promesa a Iroko.
Un día el niño jugaba frente a Iroko y este formó una especie de arena movediza que se tragó al hijo de Oshún. Ella le rogó a Iroko que se lo devolviera, pero al ver que esto no pasaba Oshún empezó a llamar a Shangó "Soro Bambi O" (Bambi O se refiere a nacer pero tambien es uno de los nombres que se conoce a Shangó y es una expresión para exaltar el Orisha del fuego).
La confusión puede haberse dado en los intentos por traducir el canto a Oshún que dice " Omo Kari Ikú Yeye (la muerte se lleva a mi hijo) eure eure (te ofrendo una chiva), Omo Kari Ikú Yeye, Amalá Amalá (te ofrendo Amalá). Soro Bambi O lain lain Iroko lain lain".
Allí podemos ver como Oshún le suplica a Shangó ofreciéndole amalá para que intercediera por ella frente a la ira de Iroko.

Detalles del Mito (Pataki):

El Deseo de Oshún:
Oshún, la diosa del río y la maternidad, deseaba profundamente tener un hijo.
El Pacto con Iroko:
Ella se acerca a Iroko (el árbol sagrado) y le promete una ofrenda especial si le concede su deseo.
El Hijo Llega:
Iroko cumple su parte, y Oshún recibe a su hijo, colmándola de alegría.
La Promesa Olvidada:
Feliz y absorta en su nueva maternidad, Oshún se olvida de la ofrenda prometida a Iroko.
Las Consecuencias:
Este olvido genera un problema o una lección importante, recordándonos en la religión yoruba que las promesas son sagradas y no deben romperse, especialmente cuando se trata con deidades o ancestros.

Este relato enfatiza la seriedad de los compromisos en la cosmogonía yoruba, donde las deidades esperan el cumplimiento de los pactos hechos con ellas, con Oshún como figura central de la belleza, el amor y el río, y Iroko como el espíritu del árbol y guardián ancestral.

"La palabra es la más poderosa herramienta de que dispone el ser humano para expresar las cosas y manifestarse a sí mismo. El hombre y la mujer se dan a conocer a través de ella, porque exterioriza –hace presente– lo que son y desean."

La Importancia de la Ijugba (Mojugba)Muchos pensamos que solo es un rezo o una oración que hacemos para que reconozcan d...
17/01/2026

La Importancia de la Ijugba (Mojugba)

Muchos pensamos que solo es un rezo o una oración que hacemos para que reconozcan de que rama o casa venimos, más no es así está tiene un poder el cual nos hace conectar con Òrìsà, Egun y astralidades grandes.

La Ijugba es la invocación sagrada que se le hace a todas las fuerzas naturales y ancestrales que nos acompañan; esta invocación se ejecutará siempre que se vaya a realizar cualquier ritual religioso. Nos sirve para entrar en conexión y armonía con todas las fuerzas naturales que nos rodean. La Ijugba es pues, un acto solemne de reverencia y saludo a las fuerzas superiores creativas de la existencia, a los antepasados de nuestro linaje religioso y, a los de nuestra línea familiar. La Ijugba debe ser aprendida de los mayores, viendo y escuchando su proceso, es así que entonces, la Ijugba , comienza y termina según la costumbre de cada casa.

Iyawo es importante que está la aprendas desde el primer día de tu nacimiento para que estés en unción con tus Orisas.

A través de mi asistencia en las diferentes casas santorales que me han levantado, han omitido un  ingrediente que es el...
13/01/2026

A través de mi asistencia en las diferentes casas santorales que me han levantado, han omitido un ingrediente que es el que sirve para activación de el omiero.

Por qué se omite??

Tal ves por desconocimiento o por las costumbres que han seguido hasta el sol de hoy.

La "ceremonia del carbón en el omiero" se refiere a un paso crucial en la preparación del omiero (líquido sagrado de hierbas yoruba), donde se añade carbón vegetal a la mezcla de hierbas maceradas y agua para potenciar su poder (ashe) y purificación, invocando a Orishas como Ozain, para luego usarlo en baños de despojo o consagraciones, activándolo con oraciones y cantos específicos.

¿Qué es el Omiero?

Una infusión ritual de hierbas especiales, fundamental en las religiones yoruba y afrocubanas (Santería, Palo Mayombe), que sirve para baños espirituales de limpieza, despojo, protección y consagración, activando la energía (ashe) de los Orishas a través de sus plantas, agua consagrada y rezos específicos y cantos.

El Papel del Carbón en el Omiero.

Purificación y Potenciación: El carbón vegetal (a menudo de coco o de madera dura) actúa como un elemento purificador y un conductor de energía, ayudando a extraer y concentrar las propiedades y el poder de las hierbas.

Activación: Se coloca un trozo de carbón encendido (sin químicos) en el recipiente con el omiero para que, al quemar y liberar humo, se libere el "ashe" de las hierbas y se inicie la carga energética del líquido.

Componente Ritual: Se añade durante el proceso de preparación, después de macerar las hierbas, junto con agua y otros elementos, mientras el sacerdote recita cantos y oraciones a los orishas relacionados con las plantas usadas, especialmente a Ozain, el orisha de las hierbas.

En resumen, el carbón en el omiero es un catalizador espiritual que transforma un simple líquido de hierbas en una potente herramienta ritual, esencial para la efectividad de las ceremonias en la tradición yoruba.

Efushe WorikondoRosalía Gramosa, conocida como Efushe Worikondo Atikeke, africana de nación, proveniente de la ciudad de...
12/01/2026

Efushe Worikondo

Rosalía Gramosa, conocida como Efushe Worikondo Atikeke, africana de nación, proveniente de la ciudad de Egbado, tenía asentado Ochosi. Era una santera prolífica para la época. Fue una de las principales promotoras de la unificación de rituales.
Muchos le atribuyen ser la fundadora de muchas ramas de la santería, quizás debido a la trascendencia religiosa de sus ahijados.

Entre su descendencia se encuentra:

Andrea Trujillo, Ewy Yimi; Susana Cantero, Omi T**e; Aurora Lamar, Oba Tola; Luis, La Guajira; Menéndez, Oshún Miwa; María Trujillo, Arabia Quedo Aigora; María Ponce, Changó Bi; El Cartero Raimundo; Jesús Torres; Martín Rosell, Ogún Nike; Ignacio Albuerne, Changó Funké; Norberto Acuña, Obadina; Humberto Pérez, Changó Lay; Noel Díaz, Iyakere; Benigno; Rudy Domínguez, Ifafunike; Orlando Martín, Bizcocho Borracho Funke; Juan Izquierdo.

Entre los aportes que realizo Efushe se señala el haber instituido que el caracol se lanzara dos veces, a diferencia de la usanza africana. Su trabajo religioso fue de gran alcance. De ella parten casi todas las ramas que han llegado a nuestros días.

Es considerada la madre fundadora de la rama Aberikunló.

Fue una de las primeras oriatesas (sacerdotisas con un alto conocimiento ritual) africanas en realizar consagraciones de "santo" (iniciaciones de Osha) completas en la isla, fuera del contexto de los cabildos coloniales.

Conociendo un poco de nuestras raíces Afrocubanas.Aurora Lamar (Oba Tola)Fundadora de la Rama de la  Pimienta y una de l...
12/01/2026

Conociendo un poco de nuestras raíces Afrocubanas.

Aurora Lamar (Oba Tola)

Fundadora de la Rama de la Pimienta y una de las santeras más prolíficas de su tiempo. Se cree que tuvo, hasta los años 50, una de las más grandes descendencias religiosas. A esto la ayudó, indudablemente, ser la esposa de un babalao llamado José Ramón Gutiérrez. Juntos hicieron una gran combinación y llegaron a tener un gran pueblo. Fueron muy conocidos, porque a las personas que no poseían recursos para sus consagraciones les crearon un plan de pago. Algunos le atribuyen ser la responsable de la creación de la Rama de la Pimienta, que es una de las más conocidas en todo el mundo. Aunque otros le dan este mérito a José Urquiola, quien era el padrino de esta hábil santera. Algunos la llamaban la china de los 10 centavos, por su conocido plan de pago.

CLASIFICACION DE EGUNÉgún Elémi: Protector, guía espiritual.Ègún Àimò: Desconocido.Égún Şewó: Protectores o Cuadro espir...
09/01/2026

CLASIFICACION DE EGUN

Égún Elémi: Protector, guía espiritual.

Ègún Àimò: Desconocido.

Égún Şewó: Protectores o Cuadro espiritual

Ègún Aráiyé: Espíritus del medio

Égún Buruku: De perturbación. estos se clasifican como:

Metilona: Es el espíritu enviado o la sentencia de alguien que le prescribe a otra persona que lo van a matar.

Akarambuku: brujerias de egun de prenda.

Agugu: Ègún de prenda judía.

Olosí: diabólicas, ideas de hombre asesino.

Gini: espíritu burlón.

Okobo: Égún vicioso.

Egun Àíìnmòlè: Egún Obscuro

Égún Oore: Egún amigo.

Égún Gogo: el que ayuda o viene a ayudar.

Ègún Aráé: familiares buenos o malos.

Ègún Dilé: entidades que se pactan con ellos.

BY Dayan Brieva

EL ORIGEN OSCURO DETRÁS DE LA BRUJERÍA AFRICANAAntes de que el tiempo aprendiera a contarse, cuando la noche aún no tení...
07/01/2026

EL ORIGEN OSCURO DETRÁS DE LA BRUJERÍA AFRICANA

Antes de que el tiempo aprendiera a contarse, cuando la noche aún no tenía nombre y la muerte caminaba descalza entre los hombres, África ya recordaba lo que el mundo moderno ha olvidado.

No lo llamaban brujería.

Lo llamaban memoria.

En las primeras aldeas, allí donde la tierra roja bebía sangre y lluvia por igual, los ancianos sabían que el universo no era silencioso. Todo observaba. Todo exigía.

Los árboles respiraban con intención, los huesos hablaban cuando eran colocados en la forma correcta, y los mu***os no se iban: esperaban.
La historia prohibida comienza con N’Kara, el Primer Custodio.

No fue chamán ni rey. Fue el primero en escuchar a la Oscuridad responder.
Dicen que una noche, durante la Gran Hambruna, N’Kara cavó tan profundo que atravesó la piel del mundo.

Allí encontró algo antiguo, algo que no era dios ni demonio, sino anterior a ambos: la Sombra Madre, conciencia sin rostro que prometía conocimiento a cambio de algo que ningún hombre había entregado antes… su linaje entero.
N’Kara aceptó.

Desde ese pacto nació la brujería africana: no como magia, sino como deuda heredada.

Cada ritual, cada símbolo tallado en madera o piel, cada tambor golpeado en funerales nocturnos, era una cláusula del acuerdo original.

Nada se hacía gratis.
Nada se hacía sin consecuencias.
Las tribus más antiguas lo sabían.

Por eso los rituales se realizaban lejos de los niños, por eso los nombres verdaderos se ocultaban, por eso los mu***os eran atados con palabras antes de ser enterrados.

No era miedo. Era precaución.
Porque cuando la brujería se invoca sin respeto, la Sombra recuerda.

Los colonizadores creyeron que eran supersticiones. Quemaron tótems, rompieron máscaras, silenciaron cantos.

Pero lo que no entendieron fue esto: la brujería africana no vive en los objetos, sino en la sangre y en la memoria colectiva.

No puede ser destruida. Solo puede dormirse.

Y cuando duerme… sueña.
Hoy, aún existen grietas.

En aldeas sin nombre, en desiertos donde nadie ora, en selvas donde los tambores suenan solos al caer la noche.

Allí, los descendientes de N’Kara siguen pagando el pacto, manteniendo el equilibrio entre este mundo y aquello que observa desde abajo.

Porque si los rituales cesan…
si la memoria se rompe…
si el último custodio calla…

La Sombra no reclamará oro ni almas.
Reclamará regreso.

Y entonces el mundo recordará por qué nunca debió llamar brujería a lo que, en realidad, fue el primer conocimiento prohibido de la humanidad.

Autor Steven Anillo & Misterios Ocultos
Derechos de Autor ©️ Propiedad Intelectual

Bóveda Espiritual Una Bóveda Espiritual es un altar sagrado, fundamental en la Santería y espiritismo, para honrar y com...
07/01/2026

Bóveda Espiritual

Una Bóveda Espiritual es un altar sagrado, fundamental en la Santería y espiritismo, para honrar y comunicarse con ancestros y guías espirituales, utilizando elementos como vasos con agua, velas y flores, simbolizando la conexión entre el mundo físico y el espiritual para pedir protección, orientación y equilibrio.

¿Qué es y para qué sirve?

Centro de conexión:

Es un espacio místico para conectar con el cuadro espiritual personal, incluyendo ancestros familiares y espíritus protectores (guías).

Homenaje a los ancestros:

Rinde tributo a los difuntos para agradecer su ayuda y asegurar su descanso, reflejando la creencia de que "el mu**to parió al santo".

Ofrendas y comunicación:

Se colocan agua, luz (velas) y a veces flores para alimentarlos y recibir sus bendiciones, protección y consejos.

Equilibrio espiritual:

Ayuda a equilibrar el plano espiritual del practicante y abrir caminos, a menudo configurándose en diferentes estados (reposo, ataque) según la necesidad.

Componentes básicos.

Mesa: Generalmente cubierta con un mantel blanco.

Vasos: Varios vasos con agua (uno por cada espíritu o ancestro).

Velas: Una vela blanca para iluminar y saludar.

Flores: Pueden añadirse flores frescas.

Fotografías: A veces se incluyen fotos de los ancestros o guías.

Consideraciones clave

Sacralidad: Es un altar personal y sagrado, que debe ser tratado con respeto y fe.

Práctica constante: Se atiende regularmente para mantener la comunicación y la energía.

Evolución: La forma de montarla y atenderla puede variar, pero el propósito central de honrar a los ancestros permanece.

CÓMO PREPARARSE ANTES DE SENTARSE FRENTE A LA BÓVEDA ESPIRITUALAntes de acercarse a la bóveda espiritual, lo primero que...
07/01/2026

CÓMO PREPARARSE ANTES DE SENTARSE FRENTE A LA BÓVEDA ESPIRITUAL
Antes de acercarse a la bóveda espiritual, lo primero que se prepara no es la vela ni el agua, es la persona. No se llega a la bóveda con prisa, con enojo, con chismes en la cabeza ni con la mente revuelta. La bóveda no responde al desorden interior. Se recomienda lavarse las manos y la cara, tomar unos minutos de silencio y respirar profundo para aquietar los pensamientos.
No es correcto sentarse frente a la bóveda después de una discusión, bajo efectos de alcohol, dr**as o estados emocionales alterados. Tampoco se debe llegar con miedo ni con curiosidad vacía. La bóveda es un espacio de respeto, no de prueba.
Antes de prender una vela, se debe hacer un recogimiento interior, pensar claro qué se va a pedir o agradecer y hablar desde la verdad. No hacen falta palabras rebuscadas; los espíritus entienden la intención antes que el discurso.
Cuando la persona se presenta limpia, serena y consciente, la bóveda responde con claridad. La preparación es la mitad del trabajo espiritual.

BY Moo Nii

TREMENDA PUBLICACION ACABO DE TOMAR DESDE NIGERIA YORUBA, LAS IYAMI ELEYE OSORONGA ES MAS PODEROSA QUE IFA...Cuando IYAA...
06/01/2026

TREMENDA PUBLICACION ACABO DE TOMAR DESDE NIGERIA YORUBA, LAS IYAMI ELEYE OSORONGA ES MAS PODEROSA QUE IFA...

Cuando IYAAMI AJE OSORONGA habla, IFA debe quedarse callado Sé que a la mayoría de los sacerdotes de IFA no les gustaría que se revelara la verdad, pero si no decimos la verdad como hijo de OBATALA, ningún otro hijo de IRUNMOLE diría la verdad.

IYAAMI ELEYE OSORONGA son más poderosos que IFA. Es por eso que tomaron prestada la energía de IYAAMI ELEYE OSORONGA durante la Iniciación IFA.

Parte de los rituales y Sacrificios durante la Iniciación IFA es el pacto IYAAMI ELYEYE OSORONGA. Muchos desconocen el contenido del convenio y los detalles del contrato.

Necesitas IYAAMI ELYEYE OSORONGA para activar el IFA durante la Iniciación. Ninguna Iniciación IFA se realiza sin IYAAMI ELEYE OSORONGA y cualquier Iniciación IFA sin IYAAMI ELEYE OSORONGA no funcionaría.

Por eso cuando IYAAMI ELEYE OSORONGA habla, IFA debe ser humilde y permanecer callado. Tener IFA no significa que IYAAMI ELEYE OSORONGA no te molestará. De hecho, muchas personas tienen IFA e IYAAMI ELEYE OSORONGA que están perturbando sus vidas.

Cualquier Iniciado de IFA que ofenda a IYAAMI ELEYE OSORONGA, IYAAMI ELEYE OSORONGA bloqueará su IFA y no funcionará nuevamente. ¿Por qué es así? Es simplemente porque IYAAMI ELEYE OSORONGA tiene un rango y poder más alto que IFA.

BY Oyaqui Yolanda

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