05/08/2024
Angosta es la casa de mi alma para que vengas a alojarte en ella: ensanchada es gracias a ti. Está en ruinas: repárala. Cosas tiene que ofenden a tus ojos; lo confieso y lo sé. Pero ¿quién la purificará? O ¿a quién otro, que no seas tú, clamaré? De mis culpas ocultas límpiame, Señor, y de las ajenas conserva a tu siervo.
Confesiones Libro I capítulo V