Tras las inundaciones de 1580, en el barrio de Coatlán, Tlatelolco, virreinato de la Nueva España, durante el reinado de S. M. ‘El Prudente’ Felipe II de España, fue descubierto, por el noble cacique Izayoque, quien buscaba personas desaparecidas para rescatar, un lienzo enrollado que flotaba sin moverse sobre las aguas y que contenía la gloriosa imagen de la Asunción. La imagen fue copiada en un
a pared de adobe en la ermita (“santokale”) que le fue edificada al sur del barrio aledaño, Tlaxoxiuhco (también tlatelolca) y, posteriormente, elevada al rango de capilla por el arzobispo don Alfonso Fernández de Bonilla en 1595. Dicha edificación fue reconstruida, por el sastre don José Haro y, dedicada, tras su deterioro y abandono, el 5 de mayo de 1776; reabriendo su culto el 2 de agosto del mismo año. El 28 de octubre de 1777 se traslada “bajo palio” a su Divina Majestad, sacramentado, desde la iglesia parroquial de santa Ana para ser depositado por vez primera junto al sagrado icono de su Reina Madre. En 1811, el papa Pío VII, otorgó a la capilla el título de santuario, confiándolo a la custodia de la Compañía de Jesús. El recinto actual fue edificado, en el mismo lugar, en 1890 (durante ‘el porfiriato’) por el ingeniero Emilio Dondé, a petición del Pbro. j. en colaboración con el arzobispo don Pelagio Antonio Labastida y Dábalos, con la intención de proteger el sagrado mural de las constantes inundaciones. El 23 de octubre de 1922 (en periodo presidencial, constitucionalmente anticlerical, de Álvaro Obregón) se obtuvo la autorización para la coronación pontificia de la imagen titular, promovida por el Siervo de Dios, Pbro. Salvador Garcidueñas Argüello, s. Un año después, el 28 de octubre de 1923, tuvo lugar dicho acontecimiento, de manos del prelado metropolitano D. José Mora y del Río, delegado pontificio, en medio de una tumultuosa fiesta popular. El santuario es monumento arquitectónico y patrimonio cultural que expone, a su vez, obras pictóricas del P. Carrasco; el decorado se atribuye al Sr. J. Tapia. En 1991 (durante el periodo presidencial de Carlos Salinas de Gortari y bajo el pontificado del santo papa Juan Pablo II) la parroquia fue confiada al cuidado pastoral del clero secular de la Arquidiócesis Primada de México. En 2017 media cúpula del santuario colapsó, tras los sismos del mes septiembre, sin pérdidas humanas que lamentar, por lo que la milagrosa imagen de “La Reina”, fue resguardada dentro unas débiles tablas de madera, a manera de “sucá” (tienda de campaña hebrea de desierto) y el culto se trasladó a una capilla-oratorio provisional (de “La Divina Misericordia”) en la calle de Soto # 327 col. Guerrero, Cuauhtémoc, CDMX en espera activa y gozosa de la restauración del Templo.