26/05/2026
Muchas veces nuestra mirada está en lo terrenal porque nuestra carne quiere disfrutar antes que gozarse en el alma sin saber que todo es pasajero.
Los años pasan y nuestra piel y lo que tenemos se perderá con el tiempo, pero solo quedará el alma y es lo que debemos cultivar porque ella perdurará una eternidad.
No importa donde te encuentres, lo que importa es si quieres seguir viendo el desfile de los triunfadores o caminar en las filas de aquellos que pelearon la buena batalla de la Fe, donde nada importaba si perdíamos algo o alguien porque sabían que su galardón es más grande.
Hoy Dios hará algo nuevo en ti si cambias el rumbo de tu mirada y comienzas a alimentar tu espíritu, confiando que Dios te dará un cuerpo incorruptible y una vida mejor que la puedes obtener aquí.
Hebreos 10:23
Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.