18/06/2026
Capitulo15- ¿Cómo comenzó el Modernismo y qué es? (4)
2.- Para ellos la ciencia y la historia deben ser ateas. “Y es indudable que los modernistas tienen como ya establecida y fija una cosa, a saber: que la ciencia debe ser atea, y lo mismo la historia; en la esfera de una y otra no admiten sino fenómenos: Dios y lo divino quedan desterrados.” 1 En esto podemos ver también como consecuencia que la fe la supeditan a la ciencia, la fe debe estar regida por la ciencia, cosa opuesta a lo que los católicos creemos y que San Agustín explica con claridad al decir: “Fe y razón no se excluyen, sino que se complementan.” San Agustín propone que la fe se sitúe al comienzo y al final de la especulación racional. Primero como una condición necesaria para que se ponga en marcha una investigación sobre temas que de otra manera permanecerían ignorados –“la fe es guía y pauta de la razón”, por otro lado, la investigación racional dirige al hombre hacia la fe, ésta elimina las dudas consolidando el conocimiento racional.”
3.- Expone la Pascendi que: “…una vez repudiada la teología natural y cerrado, en consecuencia, todo acceso a la revelación al desechar los motivos de credibilidad; más aún, abolida por completo toda revelación externa, resulta claro que no puede buscarse fuera del hombre la explicación apetecida, y debe hallarse en lo interior del hombre; pero como la religión es una forma de la vida, la explicación ha de hallarse exclusivamente en la vida misma del hombre. Por tal procedimiento se llega a establecer el principio de la inmanencia religiosa…síguese de lo expuesto que la fe, principio y fundamento de toda religión, reside en un sentimiento íntimo engendrado por la indigencia de lo divino.” (1)
Como eliminan la Revelación pública que es Dios que se ha comunicado y se comunica con los seres humanos, y eliminan también la teología natural, no tienen otro origen de donde emane la religión más que de un origen interno al hombre por eso discurrieron la inmanencia religiosa y de ahí sacan el origen de la religión.
A.- Inmanencia. Definición: “La inmanencia es el ente intrínseco de un cuerpo; en filosofía se califica a toda aquella actividad como inmanente a un ser, cuando la acción perdura en su interior, cuando tiene su fin dentro del mismo ser. Se opone por lo tanto a trascendencia. Nos dicen que es sinónimo de felicidad terrena…Ellos -los modernistas- tienen solo una visión inminente, directa, inmediata -materialista, y de solamente aquí-. Si nos quedamos en lo inmanente, salvar el planeta, quitar el hambre, que la gente se sienta bien, estamos en la trampa del modernismo.” 4 Que no trasciende a lo divino, sino que se queda en actos podríamos decir, materialistas.
B.- Para los modernistas la fe reside en un sentimiento íntimo producto de la necesidad que todos tenemos de lo divino, lo llaman inmanencia, ese sentimiento se va desarrollando a través de la historia y la relación con los demás formando así las religiones. Y como todas las religiones según ellos tienen ese origen en el sentimiento de la indigencia de lo divino, entonces concluyen que todas las religiones son iguales y únicamente difieren entre sí, según desarrollo que cada una de ellas tenga de ese sentimiento íntimo a través de la historia. Y por consiguiente es una fe cambiante que evoluciona según los tiempos de la historia.
En el número 5 la encíclica refiere lo que para los modernistas es la fe: “la fe, principio y fundamento de toda religión, reside en un sentimiento íntimo engendrado por la indigencia de lo divino. Por otra parte, como esa indigencia de lo divino no se siente sino en conjuntos determinados y favorables, no puede pertenecer de suyo a la esfera de la conciencia; al principio yace sepultada bajo la conciencia, o, para emplear un vocablo tomado de la filosofía moderna, en la subconsciencia, donde también su raíz permanece escondida e inaccesible…¿Quiere ahora saberse en qué forma esa indigencia de lo divino, cuando el hombre llegue a sentirla, logra por fin convertirse en religión? Responden los modernistas: la ciencia y la historia están encerradas entre dos límites: uno exterior, el mundo visible; otro interior, la conciencia. Llegadas a uno de éstos, imposible es que pasen adelante la ciencia y la historia; más allá está lo incognoscible. Frente ya a este incognoscible, tanto al que está fuera del hombre, más allá de la naturaleza visible, como al que está en el hombre mismo, en las profundidades de la subconsciencia, la indigencia de lo divino, sin juicio alguno previo (lo cual es puro fideísmo) suscita en el alma, naturalmente inclinada a la religión, cierto sentimiento especial, que tiene por distintivo el envolver en sí mismo la propia realidad de Dios, bajo el doble concepto de objeto y de causa íntima del sentimiento, y el unir en cierta manera al hombre con Dios. A este sentimiento llaman fe los modernistas: tal es para ellos el principio de la religión.” 6
Bendecida semana en loa Voluntad de Dios.
Guapis.