17/08/2026
Los temblores, los cambios en el clima y tantas situaciones que vemos en el mundo nos recuerdan que nada en esta vida es permanente. Muchas veces estamos tan ocupados con nuestras preocupaciones diarias que olvidamos lo más importante: nuestra relación con Dios.
Quizás no sea tiempo de vivir con miedo, sino de despertar nuestra fe, valorar cada día que tenemos y acercar nuestro corazón al Señor. La vida puede cambiar en un instante, pero quienes caminan de la mano de Dios encuentran esperanza aun en medio de la incertidumbre.
Hoy más que nunca es tiempo de buscar a Dios, agradecer por la vida y fortalecer nuestra fe. 🙏❤️✨
Amén. 🕊️