21/12/2022
```No hay mejor medicina que tener pensamientos alegres. Cuando se pierde el ánimo, todo el cuerpo se enferma.Proverbios 17:22 TLA ```
No se ponga el sol sobre vuestro enojo (Ef. 4:26) Finalmente la ciencia entiende porque nos enfermamos, mientras la Biblia hace siglos que nos viene enseñando como evitar enfermarnos.
El cortisol que es una hormona de tremendo valor para mantenernos en perfecto estado de salud cuando está en equilibrio con otras, cuando se desequilibra y segrega mayor contenido en sangre produce todo tipo de estragos físicos y emocionales.
1. Sistema cardiovascular, El exceso de cortisol aumenta la presión arterial. ¿Las consecuencias? Enfermedades crónicas del corazón, infartos y problemas cardio y cerebro vascular.
2. Cerebro, Cuando los niveles de cortisol suben se hace difícil conciliar el sueño y más aún lograr un sueño profundo. Se produce un ciclo vicioso que deriva en un declive mental, en falta de memoria y de concentración.
3. Sistema metabólico, El estrés es una de las causas del sobrepeso. Los altos niveles de cortisol en sangre y dentro de las células, ocasionan retención de grasa, sobre todo en el área del abdomen, y retención de líquido. Mayores antojos por alimentos altos en azúcar, grasas y carbohidratos. El desequilibrio de azúcar en la sangre aumenta el riesgo de diabetes tipo 2.
4. Sistema reproductor, El cortisol elevado podría ocasionar disfunción eréctil, así como la interrupción del ciclo ovulatorio y los ciclos menstruales. Las hormonas sexuales se producen en las mismas glándulas que el cortisol, por lo que el exceso de este puede dificultar la producción de esas hormonas sexuales y provocar infertilidad.
5. El órgano más grande del cuerpo: la piel Todo lo que sucede dentro de nuestro cuerpo, se refleja afuera, así que la piel se afecta y se produce un envejecimiento prematuro de las células. Piel opaca o grasa, resequedad, descamación, problemas dermatológicos como herpes, psoriasis o acné, incluso en la edad madura.
7. A todos los niveles de órganos y sistemas, El cortisol alto, provocado por el estrés continúo, también pudiera ocasionar el síndrome de fatiga crónica, trastornos de la tiroides, demencia, depresión, angustia, ansiedad y muchas otras afecciones más.
¿Como contrarrestar estos efectos? Cuando no aprendemos a aceptar la situación difícil que nos toca vivir, este sistema se activa y nuestra vida se transforma en enfermedad tras enfermedad.
Nos cuesta aceptar nuestras limitaciones psíquicas, físicas y morales y las de los demás. Nos cuesta aceptar que nuestra familia no es perfecta, nos cuesta aceptar que la sociedad es egoísta, violenta, injusta, corrupta. Nos cuesta aceptar el frío del invierno y el calor del verano. Nos cuesta aceptar al jefe y los compañeros de trabajo o escuela.
Que bueno que el "otro" fuera diferente y mas parecido a mi!!! En última instancia nos cuesta aceptar enfermedades, accidentes, la jubilación, el paso a la tercera edad y finalmente, la muerte.
En Gálatas 6:1 (PDT) "Hermanos, es posible que alguno de ustedes caiga en la trampa del pecado. Ustedes, que son guiados por el Espíritu, acérquense a él y ayúdenle a corregir su error. Pero ¡ojo!, háganlo con humildad, pues ustedes también pueden caer en tentación".
La palabra clave del texto es "humildad" o también traducido como mansedumbre. El aceptar mansamente tu situación, sea la que sea, le pone freno a los efectos terribles del cortisol. Rebélate y recibe la enfermedad!!! Tu rabia sobre tu situación no te favorece, todo lo contrario te enferma!!!
La personalidad que promueve salud física y emocional es "el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios. (1 Pedro 3:3, 4) pues no hay duda de que la tranquilidad, la paz y el descanso para el alma nos llega cuando aprendemos a ser mansos y humildes (Mt 11:29)