14/10/2020
¿Qué significa Hostia?, (I parte)
Etimología
Al pan destinado a la consagración Eucarística se le llama comúnmente hostia, y aunque este término puede asimismo ser aplicado al pan y vino del Sacrificio, se reserva más especialmente para el pan.
Según Ovidio la palabra viene de hostis, enemigo: "Hostibus a domitis hostia nomen habet", porque los antiguos ofrecían a sus enemigos vencidos como víctimas a los dioses. Sin embargo, es posible que hostia se derive de hostire, golpear, según se halla en Pacuvio.
En Occidente el término se generalizó principalmente debido al uso hecho de él en la Vulgata y en la liturgia (Rom. 12,1; Flp. 4,18; Ef. 5,2; Heb. 10,12; Mabillon, "Liturg. Gall. vetus", págs. 235, 237, 257; "Missale Mozarab.", ed. Leslie, p. 39; "Missale Gothicum", p. 253). Se le aplicó a Cristo, la Víctima Inmolada, y a modo de anticipación, al pan todavía sin consagrar destinado a convertirse en el Cuerpo de Cristo. En la Edad Media también se le conocía como "hoiste", "oiste", "oite".
Con el tiempo, la palabra adquiere su significación especial verdadera; debido a su uso litúrgico general ya no transmite la idea original de víctima. A la hostia se le dieron muchos otros nombres, por ejemplo: ”bucelae”, “circuli”, “coronae”, “crustulae farraceae”, “denaria”, “fermentum”, “formatae”, “formulae”; “panes altaris”, “eucharistici”, “divini”, “dominici”, “mysteriorum”, “nummularii”, “orbiculares”, “reticularii”, “sancti”, “sanctorum”, “tessellati”, “vitae"; “nummi”, "particulae", "placentae", "placentulae orbiculares", "portiones", "rotuael", “sensibilia”, etc.
Los griegos llaman a la hostia artos (pan), dora (dones), --- merdia (partículas) y prosphora. (oblaciones). Luego de la consagración las partículas toman el nombre de margaritai (perlas). Antes de su consagración los coptos la llaman "baraco"; los sirios "paristo" (pan), "burschan" (primicias) y "kourbano" (oblación); los nestorianos, "xatha" (primogénito) o "agnus" (cordero), y los mingrelianos "sabisquiri". Después de la consagración los coptos llaman a la hostia "corban" (oblación); los jacobitas, "tabho" (sellos); los sirios, "gamouro" (carbones encendidos), y, por anticipación, estos nombres se aplican a veces al plan incluso antes de su consagración.