28/10/2026
Hay heridas que comenzaron hace muchos años, pero todavía pueden estar influyendo en cómo pensamos, sentimos y nos relacionamos hoy.
Sanar no significa negar lo que pasó. Significa reconocerlo, buscar ayuda, romper patrones y permitir que Dios transforme lo que el pasado dejó.
Lo que te pasó no define cómo debe terminar tu historia.