25/05/2026
La Palabra de Dios nos dice que Dios es como un Pastor que cuida de nosotros. Él nos protege del daño y se asegura de que estemos nutridos.
Una de las tareas de un pastor es proveer refrigerio a las ovejas. Por eso el escritor del Salmo 23 dice que el Señor lo conduce a lugares tranquilos y espacios exuberantes. Esas cosas refrescaban su alma.
¿Has prestado atención a tu propia alma últimamente?
A veces, cuando no hemos sido refrescados por Dios, terminamos viviendo apresuradamente. Mantenemos nuestras almas y mentes ocupadas yendo de una cosa a la siguiente. Nos volvemos ansiosos. Con el tiempo, empezamos a pensar que algo puede estar mal en nosotros.
En Juan 10:11, Jesús dice que Él es el Buen Pastor y nosotros somos Sus ovejas. Esto significa que Jesús nos provee el camino correcto que debemos seguir, protección espiritual y guía a través de la oración, y también refrigerio espiritual para nuestra alma. Cuando pasamos tiempo con Jesús, parte de Su labor es refrescarnos.
Pero para que eso suceda, debemos seguirlo hacia esos espacios tranquilos. Tenemos que dejar atrás el ruido y las notificaciones del mundo y aprender el ritmo pausado de Jesús. No tenemos que apresurarnos en nuestro tiempo con Él.
Cuando aprendemos a aquietar nuestras almas eliminando las distracciones, podemos comenzar a disfrutar simplemente estar con Jesús. Cuando aprendemos a disfrutar a Jesús, entonces Él cumplirá Su labor de refrescar nuestras almas que están resecas y cansadas sin Él.
Así que tómate un tiempo hoy sin distracciones y pásalo con Jesús. Si encuentras eso difícil, es un indicador de que tu alma no está acostumbrada a descansar. Tu vida será mucho más saludable y satisfactoria si conviertes en un hábito diario el ser refrescado por Dios.
ORACIÓN:
Dios, gracias por refrescar mi alma. Gracias por ser mi Pastor, por guiarme por los caminos correctos. Por favor guía cada aspecto de mi vida. Ayúdame a vivir una vida que te honre. En el nombre de Jesús, AMÉN