20/07/2026
Enamórate profundamente de Dios, de modo que Él sea la prioridad máxima en tu vida.
Enamórate de Dios de tal manera que cuando el hombre te falle, puedas volver tu mirada hacia el Autor y Consumador de la fe. Enamórate de Dios de tal manera que no dejes de congregarte, que la comunión con el Señor sea tu mayor deleite.
Enamórate de Dios de tal manera que cuando des de lo que Él te ha bendecido y prosperado, lo hagas con alegría.
Enamórate de Dios de tal manera que la crítica, los rumores, los señalamientos y las traiciones no puedan debilitar tu fe.
Enamórate de Dios de tal manera que cuando te sientas tentado a pecar, puedas resistir con firmeza. Romanos 8:28
Porque sabemos que los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan para bien.