12/09/2026
🌺 Tu Origen Divino - (Parte 2)
El amado Dios Meru nos continúa diciendo:
🌺 Construyes para la Eternidad
“…¿Comprenderás, entonces, que así como tu Ser Real (tu amado Santo Cristo) no participa de los registros kármicos (el está por encima del karma que puedas tener), de los rasgos de la personalidad (de tu ego, del yo inferior) ni de la sensación de lucha y separación (de Dios que proviene de haber olvidado nuestro origen), que así también tú debes vivir para siempre (cuando nos hacemos uno con Dios, con nuestro Santo Cristo que es el verdadero propósito de la vida. La vida es nuestra escuela para demostrar que podemos con la ayuda de Dios convertirnos en toda la belleza que él creó, la única realidad y ganar nuestra ascensión a la eternidad, como lo hizo Jesús).
Como Jesús dijo a Juan en Patmos:
**«He aquí que vivo por los siglos de los siglos… y tengo las llaves del in****no y de la muerte.»**(Revelaciones 1:18)
Así también, el desarrollo de la conciencia inmortal de tu Creador te permitirá construir para la Eternidad.
El trabajo que realizas no es para un instante.
No es para una familia que algún día perderás o que algún día te perderá a ti.
No es para completar unos estudios ni para obtener un diploma.
Estas son cumbres dentro del tiempo. (Pero no el objetivo final, son partes del camino)
No son sino señales pasajeras en el camino hacia una Realidad que se trasciende eternamente a sí misma,
porque la obra del Padre y la obra del Padre a través del Hijo son para la Eternidad.
Comprende, entonces, a tu Ser Superior (el amado Santo Cristo) como el Dios de dioses.
A medida que observas este concepto, el yo inferior cae de rodillas.
Cuando el Cristo, el Mediador eterno, se inclina ante el Padre, el Bien se convierte en el Todo en todo.
El hombre entra entonces en la poderosa corriente de una autorrealización que vence al yo inferior.
No teme ninguna pérdida, (de cualquier tipo) porque comprende que la imagen oscurecida del yo artificial (el yo inferior), que ha intentado despojarlo de su derecho divino e inmortal de nacimiento, ¡no es real!
Así el, rápidamente reemplaza la imagen sintética (el yo inferior) por la imagen divina (el amado Santo Cristo en cada uno de nosotros) y, con humildad, se mantiene en la conciencia del hijo que aguarda su herencia divina.
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🌺 Tu Identidad Viviente es el Dios Eterno
Estas sencillas frases, meditadas una y otra vez, restablecerán las corrientes de la llama de la ascensión dentro del tejido del alma. Contempladas con absoluta devoción, quitarán el aguijón de la batalla de la vida.
Equilibrarán el servicio del hombre que ha alcanzado una gran realización espiritual con el de aquel que apenas está comenzando.
Hasta que los hombres se fusionen con su imagen divina y con su herencia divina, no deben preocuparse por determinar quién está libre de karma y quién no, quién tiene más karma y quién tiene menos.
Porque el camino a la victoria consiste, estrictamente, en comprender conscientemente que nuestra identidad viviente es el Dios sin muerte y sin nacimiento, el Dios eterno (que vive en la llama Trina en nuestro corazón. Dios ha dotado a cada uno de sus hijos con una parte de sí mismo: la llama Trina.)
Mediante la identificación con este Dios eterno, la piedra imán de la Presencia se convierte en el magneto que concentra energía y propósito en la mónada individual (el hombre), atrayéndola siempre hacia lo alto en la gran y resonante corriente del progreso universal.
Es el nacimiento un dios (porque te haces uno con Dios conscientemente en el proceso de la ascensión).
«Debéis nacer de nuevo.» (Juan 3:7)
Ya no más unido a las arenas movedizas y cambiantes de la personalidad (humana), de la frustración y de la lucha.
Ahora el hombre que llega a comprenderse a sí mismo como “uno” (unido) con su propia y amada Presencia YO SOY…”
Así para comprender estas palabras nos damos cuenta de que el entendimiento del amor y el servicio son fundamentales para interpretar correctamente frases como:
«Nace un dios» o «tu identidad viviente es el Dios eterno».
No se trata de que el pequeño yo humano se proclame Dios, sino precisamente de que el yo inferior deje de ocupar el centro (de nuestro propio universo) y dé lugar al Ser Divino, al Cristo, a la Presencia de Dios.
Así como:
«El trabajo que realizas no es para un instante.»
La familia, los estudios, el trabajo, los proyectos… no es que carezcan de valor. Son «partes de la vivencia del camino hacia Dios, no el objetivo final, que es nuestra reunión con Dios».
Lo eterno es aquello que construimos a través de ellos.
El amor que aprendimos.
El bien que hicimos.
La persona que ayudamos.
La Luz que conseguimos llevar a una situación difícil.
Que es lo que permite:
“El crecimiento del alma”.
Jesús dijo:
«No os hagáis tesoros en la tierra… sino haceos tesoros en el cielo.»
(Mateo 6:19–20)
Todo lo que hemos venido estudiando se conecta: son los “ladrillos” con los cuales se construye el Reino de Dios.
Una oración.
Un acto de servicio.
Un perdón.
Una palabra amorosa.
Una pequeña victoria sobre nosotros mismos.
Cada uno un ladrillo más. 🧱❤️
Construyendo en cada momento.
Hasta que comprendemos qué realmente:
Construimos para la Eternidad.
Quizás muchas de las cosas que hacemos hoy parezcan pequeñas… pero las hemos dotado de un propósito, el servir al Santo Cristo en nosotros mismos y en otros a través de todo lo que vivimos
cuando hacemos esto con Dios, para Dios y desde el Amor, ninguna es insignificante.
Porque estamos aprendiendo a dejar nuestro ego de lado para vivir nuestra vida cotidiana en Dios, en la verdadera eternidad. 🌺🙏
Fuente: “Understanding your self”. Mark Prophet y Elisabeth Clare Prophet.
Puedes encontrar más información sobre este y otros temas en:
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