01/06/2026
OREMOS
SEÑOR JESÚS
Al terminar este día, me pongo bajo Tu mirada que no condena. Padre bueno, perdona si hoy viví como si Tu amor tuviera límites, o si miré a los demás con juicio en lugar de misericordia. Hijo Jesús, gracias porque no viniste a echarme en cara mis errores, sino a regalarme vida eterna desde esta noche que empieza. Espíritu Santo, despierta en mi sueño la certeza de que creer en Ti no es un esfuerzo, sino un descanso.
Antes de cerrar los ojos, alejo todo miedo a ser condenado. Tú no enviaste a Tu Hijo para ser juzgado, sino para salvarme. Por eso me duermo en paz, no por mis méritos, sino porque Tú, Trinidad Santa, eres un amor que nunca se cansa de regalar otra oportunidad. Que mañana amanezca creyendo más y condenando menos.
Amen!