13/03/2022
IV El Mandamiento Repetido (1:18-20).
A. Hay que luchar (1:18,19).
1. En defensa de la doctrina del Señor ("este mandamiento" = el mismo
mandamiento de 1:3-5).
2. De acuerdo con el mensaje inspirado revelado por los profetas novo
testamentarios ("conforme a las profecías que se hicieron antes en cuanto a
ti").
I Timoteo 10
a. La idea puede ser que estas profecías PRECEDIERON a
Timoteo, NO que él fuera el tema tratado en ellas.
b. Otra posible interpretación es que eran profecías relacionadas con
la elección de Timoteo como compañero de Pablo y evangelista,
tal vez específicamente en cuanto a su ministerio en Éfeso.
3. Por medio del mensaje divino ("por ellas").
4. La vida cristiana en general (Efesios 6:10-17) y especialmente la obra del
predicador cristiano es como participar en una guerra ("milites... la buena
milicia"). Vea II Timoteo 2:3,4; 4:7; I Timoteo 6:12 y
ESPECIALMENTE II Corintios 10:3-5.
5. Dos armas importantes en esta batalla: (1:19).
a. "La fe".
(1) La confianza en Dios.
(2) La fidelidad a Dios.
(3) Compare el comentario sobre la "fe no fingida" (1:5).
b. "Buena conciencia" (compare comentario sobre 1:5).
c. Hay que enseñar y vivir de acuerdo con la revelación divina
(compare II Timoteo 2:14-19).
B. Hay que aprender a ser fuerte con hermanos rebeldes (1:20).
1. En el caso de Himeneo y Alejandro el problema parece haber sido
DOCTRINAL (compare II Timoteo 2:17,18 y el contexto de I Timoteo 1).
2. Entregarlos "a Satanás" es dejar de tener comunión espiritual con ellos
(compare I Corintios 5:1-13). Ellos tenían que entender que, al seguir en
la misma enseñanza o práctica que habían adoptado, que PERTENECÍAN
AL DIABLO, no a Dios.
3. El propósito de manifestar a estos hermanos que ya no tenían comunión
con el pueblo de Dios sino que estaban en manos de Satanás era PARA
QUE APRENDIERAN A NO BLASFEMAR. Este propósito corresponde
al que encontramos en I Corintios 5:5 ("para destrucción de la carne, a fin
de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús"). La "destrucción de
la carne" en este caso se refiere a hacer morir LAS OBRAS DE LA
CARNE (vea Romanos 8:13; Colosenses 3:5). Esta es la única manera
que el espíritu de un cristiano que anda conforme a la carne pueda ser
salvo en el día del Señor: si se arrepiente, rechaza las obras de la carne y
empieza a andar conforme al Espíritu Santo. El propósito final de todo
esto es la salvación de su espíritu - su vida interior. Esto es igual a
aprender a no blasfemar en el caso de Himeneo y Alejandro.
4. En el caso en Corinto, esta acción parece haber dado resultado porque
parece que el hermano culpable de la fornicación se arrepintió (II
Corintios 2:5-8). Pero en el caso de Himeneo y Alejandro parece que no
(II Timoteo 2:16-18). Pero si se arrepiente uno que ha sido "entregado a
Satanás", Dios lo perdonará y la iglesia también lo debe perdonar y lo
debe recibir de nuevo en su comunión.
5. Compare la enseñanza en Romanos 16:17,18; Tito 3:10,11; y II
Tesalonicenses 3:6-15 sobre este mismo tema.
6. Por supuesto, este es el último recurso para tales casos. Es aplicable
también el principio de Mateo 18:15-22.