25/04/2026
En Memoria María Ángela Ramírez Duarte
Hoy nuestra iglesia, La Casa de la Esperanza – Templo Emaús, se viste de luto, pero también de gratitud delante de Dios por la vida de nuestra amada hermana Angelita, miembro fundador de esta casa.
Su partida deja un profundo vacío en nuestros corazones, pero también un legado imborrable. Fue un ejemplo vivo de fe, servicio y amor cristiano para incontables generaciones. Su vida habló más fuerte que cualquier palabra: con humildad, constancia y una pasión sincera por servir al Señor.
La hermana Angelita desarrolló con fidelidad un ministerio de visitación y oración por los enfermos, llevando consuelo, esperanza y la presencia de Dios a muchos hogares. Sus oraciones fueron instrumento de sanidad, restauración y fortalecimiento espiritual. Sin buscar reconocimiento, sembró en silencio, y hoy vemos el fruto abundante de su entrega.
Hoy despedimos su presencia física, pero celebramos que está en la gloria del Señor, descansando en Aquel a quien sirvió con todo su corazón.
“Estimada es a los ojos de Jehová la muerte de sus santos.” (Salmo 116:15)
Nos unimos en oración por su familia, creyendo que el Dios de toda consolación traerá paz y fortaleza en este tiempo.
Hasta pronto, hermana Angelita. Su vida y su legado seguirán vivos en nosotros.