23/03/2026
Ni el agua que les llegaba hasta las rodillas… ni el frío, ni la incomodidad, ni la incertidumbre… pudo apagar lo que ardía en sus corazones.
Allí estaban.
De pie.
Firmes.
En un templo improvisado con lona y madera, rodeados por la inundación, pero llenos de una presencia que ningún desastre puede arrastrar: la presencia de Dios.
Mientras muchos ven ruina… ellos levantaban sus manos.
Mientras el entorno gritaba dificultad… sus voces declaraban fe.
Cantaban en portugués: “la tristeza se va, la alegría viene”…
Y no era solo una canción, era una decisión.
Una convicción.
Un acto de guerra espiritual en medio del caos.
El agua subía… pero su fe iba más alto.
No tenían un templo de lujo, pero tenían algo mucho más poderoso:
un corazón rendido.
Y ahí, en medio de todo, un letrero que lo decía todo:
“JESÚS”
Porque cuando Jesús está presente…
no importa si el suelo está seco o inundado,
no importa si hay comodidad o escasez…
👉 el culto no se detiene.
👉 la adoración no se apaga.
👉 la fe no retrocede.
Este no es solo un video viral…
es un recordatorio para el mundo:
Que hay personas que lo han perdido todo…
pero aún así, no han perdido lo más importante.
Su fe. 🙏