15/08/2026
SOLEMNIDAD DE LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA.
“La Inmaculada siempre Virgen María, Madre de Dios, terminado el curso de su vida terrena, fue llevada en cuerpo y alma a la gloria celestial”. Estas líneas pertenecen a la Constitución Apostólica “Munificentissimus Deus” [Benevolísimo Dios], con la que el Papa Pío XII proclamó el dogma de la Asunción de María el 1 de noviembre de 1950. A partir de entonces, cada 15 de agosto, celebramos la Solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María.
La Iglesia Católica ha proclamado cuatro dogmas marianos a lo largo de su historia: María es Madre de Dios (Maternidad Divina), María es siempre Virgen (Virginidad Perpetua), María fue preservada del pecado original (Inmaculada Concepción) y María fue asunta a los cielos (Asunción de María).
San Juan Pablo II, al referirse al dogma de la Asunción en 1997, señaló lo siguiente: “En efecto, mientras para los demás hombres la resurrección de los cuerpos tendrá lugar al fin del mundo, para María la glorificación de su cuerpo se anticipó por singular privilegio".
Posteriormente, Benedicto XVI, en 2011, afirmó: "María, el arca de la alianza que está en el santuario del cielo, nos indica con claridad luminosa que estamos en camino hacia nuestra verdadera Casa, la comunión de alegría y de paz con Dios”.
Finalmente, el Papa Francisco en el año 2013, refiriéndose al acto por el que María dejó este mundo pasajero para habitar la Casa del Padre, recordaba que “esto no significa que [Ella] esté lejos, que se separe de nosotros; María, por el contrario, nos acompaña, lucha con nosotros, sostiene a los cristianos en el combate contra las fuerzas del mal”.
María Inmaculada, asunta al cielo en cuerpo y alma, enséñanos a confiar en el plan de Dios. Guíanos con esperanza hacia la vida eterna e intercede por nosotros hoy para mantenernos fieles en el camino del bien. Amén.🙏