07/08/2026
Muchas veces el Señor permite que ciertas circunstancias lleguen a nuestra vida para revelar qué tan apasionados estamos por Él.
Muchos hemos recibido malas noticias, un diagnóstico, una pérdida, un problema económico, un conflicto familiar que nos mueven las emociones no porque Dios no conozca nuestro corazón, sino porque quiere que nosotros mismos descubramos dónde está realmente nuestra confianza.
Las emociones son inestables.
Pero la pasión permanece.
La Palabra nos habla de Job. En un solo día recibió noticia tras noticia.
Perdió sus bienes, sus hijos y todo lo que tenía, y cuando perdió todo, no reclamó.
No acusó a Dios.
No dijo: "¿Dónde estás, Señor?"
No dijo: "¿Por qué me haces esto?"
Él adoró.
Eso demuestra que Job no seguía a Dios por conveniencia.
Lo amaba por quien Dios era.
Pase lo que pase, debemos confiar en Dios.
La pasión no depende de las circunstancias, es una certeza profunda, una convicción firme, una decisión basada en principios y valores, no en sentimientos pasajeros.
Una persona apasionada permanece firme aun cuando todo parece estar en contra porque la pasión se revela cuando llegan las pruebas.
Una persona que no está apasionada si no que se deja llevar por sus emociones, de todo se deprime, por todo se queja, todo lo desanima.
Cuando decides gozarte aun en medio del problema, Dios comienza a preparar tu recompensa.
Porque la gratitud demuestra que tu confianza no depende de lo que ves, sino de Aquel que gobierna todas las cosas.
Decide hoy ser una persona apasionada por Dios y no solamente alguien movido por emociones.
Porque el que permanece firme en medio de la prueba verá la fidelidad del Señor manifestarse en su vida.
📖 REFERENCIAS BÍBLICAS:
Job 1:12-22
Job 2:8-10
Job 9:12
2 Timoteo 1:12
Isaías 46:10
Eclesiastés 8:4