13/03/2024
Sigamos la voz del profeta
Les invitamos a prepararse para nuestra Conferencia General este 6 y 7 de Abril. Con tiempo, preparen sus preguntas. Y hagan todo lo que fuere necesario para escuchar la voz del Señor. Recuerden que la reverencia es muy importante para recibir revelación. Les invitamos a estar con tiempo, sentados y reverentes en sus lugares, ya sea en su casa o en nuestras capillas. Y los que no pueden estar reverentes en su casa y escuchar la conferencia por alguna razón, les invitamos para que vengan a nuestras capillas. Nuestros hermanos del Sacerdocio las tendran listas para ustedes. Eso ayudará para que Él Espíritu del Señor esté presente y pueda dar testimonio a su corazón, que todas estas cosas son verdaderas. Y para que usted reciba respuesta a sus preguntas. Le invitamos a invitar a sus amigos y familia a escuchar los mensajes de nuestra Conferencia General. También extendemos una invitación especial a todos aquellos, los que por alguna razón, han dejado de asistir a la iglesia, para que en esta Conferencia General puedan acompañarnos. Les decimos que los amamos, que los necesitamos en nuestra Iglesia, que oramos por ustedes y por sus familias, para que vuelvan a los brazos del Señor. Les decimos que Nuestro Padre Celestial y Jesucristo, lloran por ustedes y ellos van estar felices que ustedes, nuestros amados hermanos, vengan, vengan a deleitarse a la mesa del Señor. Con cada uno de los mensajes que allí se van a compartir. Sé que el Señor les va hablar, no tengo ninguna duda.
Sé que toda la iglesia y cada uno de nuestros miembros, y cada uno de los que no son miembros de nuestra iglesia, que vengan a a nuestra Conferencia General, van a ser muy bendecidos al escuchar la voz del Señor. En estos últimos días, en los que nuestro Señor Jesucristo está apunto de regresar a la tierra, para medir a cada uno con la medida que midió a su prójimo. Y si sus obras han sido buenas, su felicidad será sin fin. Pero si sus obras han sido malas, y no buscó el arrepentimiento y el perdón, su angustia, no tendrá fin. Mis amados hermanos y hermanas, el tiempo se está acabando. Les amamos, oramos por ustedes, y pedimos que todos puedan acompañarnos en nuestra Conferencia General. Que nada ni nadie les impida estar allí. Y deleitarse al escuchar la voz del Señor. En el sagrado nombre de Jesucristo. Amén. Russell M. Nelson