15/01/2022
Dios no tiene porque ajustarse a nuestros planes. A veces podemos ser sorprendidos planificando nuestro futuro, y sin haber antes pensando donde estamos parados en la voluntad de Dios. Damos por sentado que por el simple hecho de haberlo pensando, tenemos con ello la aprobación de Dios.
Antes de buscar dinero, sueños o cualquier plan que tengas, busca a Cristo. Ahora no es el momento de ser tomar con liviandad el propósito de Dios para nuestras vidas.
Aclara tus prioridades y asegúrate que tengan el orden correcto... donde empieza primero por Dios. Todo decisión que tomamos y toda meta que establezcamos debe tener una consciencia de eternidad... ¿Cómo esto nos acerca a Dios y a su propósito? ¿Con ello cumpliremos su voluntad para nuestras vidas?