01/05/2026
"El peligro de escuchar las advertencias y No hacer nada al respecto". Por Ps. José Manuel Navarrete Blanco. Con base en Ezequiel 33:30-33
Ezequiel era un profeta de Dios reconocido por la gente como tal. Elogiaban las palabras de Dios que él les hablaba. Sin embargo lo hacían en un sentido muy superficial; escuchaban pero realmente No les interesaba, por lo tanto No obedecían al mensaje de Dios. Dios quería que Ezequiel supiera que el mensaje estaba llegando a sus oídos, pero, que No lo tomaban seriamente. Estas personas aunque comentaban cosas buenas y amables sobre la predicación de Ezequiel, No hacía ninguna diferencia en su corazón o en su vida, porque No las aplicaban a sus vidas, seguían viviendo a su manera, para su propio beneficio, en egoísmo. Vivían como el mundo y No para el honor y la santidad de Dios. Se puede decir que les gustaba escuchar a Ezequiel como les gusta escuchar y disfrutar de un buen cantante. Pero No respondieron a su mensaje con fe y con acciones verdaderas.
Ezequiel ya había sido probado como un verdadero profeta, sin embargo, a medida que las profecías que les hablaba se cumplían y llegaba la adversidad a aquellos que ignoraron los mensajes; al menos la gente sabría que Ezequiel era en verdad un verdadero profeta de Dios y nunca debió de ser considerado como un simple inspirador. Sucedió lo mismo con el Señor Jesucristo, y fue peor porque Dios mismo hecho carne fue rechazado, el Salvador que vino del cielo, la luz que alumbraría al mundo estaba en sus narices y lo despreciaron, lo desecharon, lo trataron como un vil delincuente, como a un criminal y lo mataron". Y este rechazo sigue hoy día en las congregaciones, hacia muchos pastores, sin entender que al qe rechazan es a Dios No al hombre.
Y el daño No es para el pastor, sino para ellos mismos. Porque el pastor tiene que estar firme llevando la palabra solamente a los oídos, bien arraigado en la palabra de Dios. Y aunque se duela por la congregación cuando están en pereza espiritual y lo disimule, él sigue sin descuidar el ministerio en el cual Dios lo ha puesto, porque ha sido puesto para enseñar el evangelio del Señor Jesucristo, instruir en la santificación, y cuidarlos y advertirles de los falsos maestros y de lo importante que es conocer a Dios y obedecerlo". Lo hace por que ama y sirve a Dios y a la congregación. Nunca olviden que Dios es un Dios de excelencia y es digno de servirle con excelencia.
No sigas errando en la congregación donde Dios te ha puesto, escucha y se un hacedor de la revelación de Dios dada al hombre. No de tus propios puntos de vista, o consejos de otros, ni de tu propia inteligencia o sabiduría; porque así solo caerán como vemos aquí con Ezequiel, y como hemos visto cuando el Señor Jesucristo vino y fue rechazado durante su ministerio público en esta tierra. "Es tiempo de buscar a Dios mientras pueda ser hallado, y si ya lo has encontrado en Cristo, pero estas alejado, levántate arrepientete y camina en obediencia, se sabio y sirve donde Cristo te ha puesto". Bendecido día.