05/08/2026
JUBILEO REFORMADO DEL PACTO
A los quinientos años de la formulación de la Teología Reformada del Pacto (1527–2027)
El año 2027 marca el Quinto Centenario de la formulación de la Teología Reformada del Pacto, uno de los acontecimientos más trascendentales en el desarrollo doctrinal de la Reforma del siglo XVI.
Hace quinientos años, en medio de una Europa sacudida por la renovación del evangelio, el Señor levantó a hombres que redescubrieron no solamente la autoridad suprema de las Escrituras y la justificación por la fe, sino también la profunda unidad de toda la historia de la redención.
En 1527, Ulrico Zwinglio publicó su "Amica Exegesis", donde expuso de manera sistemática que las Escrituras revelan un solo pueblo de Dios, un solo pacto de gracia administrado progresivamente y un solo Redentor en quien convergen todas las promesas divinas. Ese mismo año, Heinrich Bullinger comenzó una intensa labor de estudio junto a Zwinglio, desarrollando las bases de la doctrina del pacto que posteriormente cristalizarían en su “Breve exposición del único y eterno testamento de Dios” – el primer tratado completo de la Teología del Pacto en el cristianismo reformado.
No afirmamos que la doctrina del pacto haya nacido en el siglo XVI. La Iglesia siempre confesó que Cristo es el cumplimiento de las Escrituras, y numerosos Padres de la Iglesia reconocieron la continuidad entre las instituciones del Antiguo y del Nuevo Testamento. Sin embargo, fue en la Reforma suiza donde esas convicciones fueron integradas en una formulación teológica coherente que llegó a distinguir a la tradición reformada dentro de la Reforma magisterial.
Por ello, las iglesias reformadas haríamos bien en dedicar el año 2027 como Jubileo Reformado del Pacto, dando gracias a Dios por la luz recuperada de Su Palabra y renovando nuestro compromiso con la fe entregada una vez para siempre a los santos.
CONFESAMOS
• Confesamos que existe un solo Dios, eterno, inmutable y fiel a sus promesas.
• Confesamos que existe un solo plan de redención, concebido desde antes de la fundación del mundo y ejecutado en la plenitud de los tiempos mediante Jesucristo.
• Confesamos que la historia bíblica no es una colección de pactos independientes ni una sucesión de métodos distintos de salvación, sino la revelación progresiva del único pacto de gracia, anunciado desde Génesis y consumado en Cristo.
• Confesamos que la Iglesia del Nuevo Testamento no reemplaza al pueblo de Dios del Antiguo Testamento, sino que constituye su cumplimiento y ampliación en Cristo, siendo un solo olivo, un solo rebaño y una sola familia de la fe.
• Confesamos que los sacramentos del Nuevo Pacto no aparecieron desconectados de la historia anterior, sino como cumplimiento de "las sombras" del Antiguo Testamento: el bautismo sucede a la circuncisión como señal visible de incorporación al pueblo del pacto, y la Cena del Señor sucede a la Pascua como memorial del Cordero definitivo.
• Confesamos que Jesucristo es el verdadero centro de toda la Escritura. Él es el segundo Adán, el descendiente prometido, el verdadero Israel, el Siervo del Señor, el Hijo de David, el Mediador del pacto eterno y el cumplimiento de todas las promesas de Dios.
RECONOCEMOS
• Reconocemos con gratitud la obra providencial de Dios al preservar Su Iglesia durante los siglos.
• Honramos el testimonio de los Padres de la Iglesia que señalaron la unidad de las Escrituras.
• Damos gracias por la obra de los Reformadores, particularmente por Ulrico Zwinglio y Heinrich Bullinger, quienes contribuyeron decisivamente a formular una comprensión pactual de toda la revelación bíblica que posteriormente sería desarrollada por Juan Calvino y expresada en las grandes confesiones reformadas.
• Reconocemos igualmente el ejemplo del hogar de Heinrich y Anna Bullinger, cuyo matrimonio recuerda que el pacto de Dios no solamente estructura la historia de la redención, sino también la vida familiar, la crianza de los hijos, la comunión de la Iglesia y la continuidad de la fe entre las generaciones.
RECHAZAMOS
• Rechazamos toda interpretación de las Escrituras que fragmenta la historia de la redención y separa artificialmente aquello que Dios ha unido.
• Rechazamos la pérdida de la memoria histórica de la Iglesia, que empobrece nuestra identidad y debilita el testimonio cristiano.
• Rechazamos toda visión individualista de la fe que olvida que Dios llama para Sí un pueblo, establece Su pacto con generaciones y edifica Su Reino a través de la Iglesia.
• Rechazamos la tendencia contemporánea a sustituir la enseñanza doctrinal por experiencias pasajeras, pues donde se pierde la doctrina del pacto, también se pierde la conciencia de pertenecer al pueblo santo de Dios.
LLAMAMOS
• Llamamos a las iglesias a redescubrir la centralidad de la Teología del Pacto en la predicación.
• Llamamos a los seminarios a recuperar su estudio como eje de la teología bíblica.
• Llamamos a los padres a criar a sus hijos como herederos visibles del pacto.
• Llamamos a los pastores a predicar toda la Escritura mostrando su unidad en Cristo.
• Llamamos a los educadores cristianos a formar generaciones que conozcan la continuidad de la historia de la redención.
• Llamamos a los creyentes a leer la Biblia como una sola historia cuyo protagonista supremo es Jesucristo.
PROPONEMOS
Que durante el año 2027 las iglesias reformadas promuevan un amplio programa de celebración y formación mediante:
• Congresos teológicos sobre la Teología del Pacto.
• Conferencias históricas acerca de Zwinglio, Bullinger y Calvino.
• Publicación de libros y materiales educativos.
• Traducción y reedición de obras clásicas.
• Ciclos de predicación sobre el pacto de gracia.
• Catequesis para niños, jóvenes y familias.
NUESTRA ORACIÓN
Oh Dios eterno, Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, Padre de nuestro Señor Jesucristo:
Te damos gracias porque jamás has olvidado tu pacto. Desde la caída prometiste un Redentor, preservaste tu pueblo a través de las generaciones y, en la plenitud de los tiempos, enviaste a tu Hijo para cumplir todas tus promesas.
Concede a tu Iglesia redescubrir la belleza de tu pacto eterno. Haznos amar toda tu Palabra, proclamar a Cristo desde toda la Escritura, criar a nuestros hijos en la fe del pacto y vivir como ciudadanos fieles de tu Reino. A Ti sea toda la gloria, por los siglos de los siglos. Amén.
JUBILEO REFORMADO DEL PACTO / 1527–2027
Celebrando quinientos años de la formulación de la Teología Reformada del Pacto