19/04/2026
Domingo, día del Señor. Sean bienvenidos, queridos hermanos. Nos encontramos en el tercer domingo del tiempo de la Pascua. Vamos caminando en esta cincuentena pascual rumbo a Pentecostés,
Hay momentos en la vida en los que sigues caminando, pero ya no sabes hacia dónde. Sigues avanzando, cumpliendo, hablando con los demás, haciendo lo que toca, pero por dentro algo se apagó. Algo que antes te sostenía, que te daba sentido, que te hacía mirar el futuro con esperanza, ya no está igual. Y entonces sigues caminando, pero con el corazón cansado, confundido, incluso un poco roto. Tal vez hoy estás en ese punto. No detenido completamente, pero tampoco pleno. No derrotado del todo, pero sí desanimado. Como si algo importante hubiera fallado. Como si lo que esperabas no sucedió.
Pero en medio de ese camino sucede algo inesperado. Jesús se acerca y camina sin hacer ruido, sin imponerse, sin revelar de inmediato quién es. Solo camina. Y eso es profundamente conmovedor porque significa que incluso cuando te alejas, incluso cuando te sientes confundido, incluso cuando estás procesando tu decepción, Dios no se queda atrás. se acerca, camina contigo, escucha, aunque tú no lo reconozcas. Dios está presente incluso cuando no lo percibes. No estás caminando solo. Aunque no lo veas, aunque no lo sientas, Jesús ya está a tu lado escuchando, acompañando, esperando el momento en que lo reconozcas.
No te pierdas la homilía completa tomada del Evangelio de hoy DOMINGO 19 de ABRIL Lc 24,13-35, Wilson Tamayo, haz clic en este enlace:
https://www.youtube.com/watch?v=iMN2iNDVayI
Vamos a meditar tres mensajes en torno a este evangelio. Primero, Jesús camina a tu lado. Segundo, qué necios y torpes somos. Tercero, quédate con nosotros.
¿Quieres conocer a Jesús? ¿Quieres reconocerlo de verdad? ¿Quieres saber quién es Jesús? ¿Quieres que él se quede contigo de verdad? ¿Quieres que su presencia ilumine cada aspecto de tu vida? Reconócelo en la fracción del pan.
Sé un alma eucarística y no solo de Eucaristía dominical, sino de Eucaristía diaria, si te es posible. Y no solo de visitar la capilla del santísimo cuando te quede un tiempito, Sé alma eucarística, que allí como en ningún otro lugar reconocerás a Jesús.
Ven de madrugada y siente la paz y la tranquilidad de adorar a nuestro Señor lejos del ruido y bullicio del día a día, llénate con su grata presencia.
La resurrección tiene que significar para nosotros, en primer lugar, un dejar definitivamente el pecado, un romper definitivamente con aquellos vicios que nos han anclado al sepulcro y un resucitar a una nueva vida, a una vida llena de felicidad, de gozo, de alegría al lado de Dios, de amor a mi familia, de amor a mi prójimo, de entrega generosa por el bien de los demás.
Tan solo haz la prueba y veras, no es casualidad escucha este llamado y se adorador fijo cada semana.
Mándanos tu respuesta o llama y comunícate a los teléfonos:
Coordinador general 9991-27-00-19 Jesús Berzunza.
Turno de Madrugada 9992-33-97-44 Javier Moguel / Adria Nely García 9994-98-57-64
Turno de matutino 9992-68-09-91 Gladys Solís.
Turno de tarde 9991-14-29-12 Geraldine Márquez.
Turno de noche 9994-18-93-21 Paty Noh
Seamos todos adoradores de nuestro Señor.
“El tiempo ante el Santísimo es un anticipo de lo que tendremos en el Cielo”
Hagamos todo el bien que podamos y que Dios los bendiga siempre.
Capilla de adoración abierta las 24 hrs, ven una hora semanal
Parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Fátima
Dirección: 20 #204 X 23 Y 25, C. 20, García Ginerés, 97070 Mérida, Yuc.