Parroquia Santa María Goretti - Mérida

Parroquia Santa María Goretti - Mérida Iglesia católica diocesana perteneciente al decanato 3. Nuestro párroco es el Pbro. José Guadalupe Pech Balam y nuestros diáconos el Sr. Carlos E. Mario Chan

Sánchez Rodríguez y el Sr. Organización religiosa

28/08/2026

Primera Lectura
1 Corintios 1, 17-25

Hermanos: No me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el Evangelio, y eso, no con sabiduría de palabras, para no hacer ineficaz la cruz de Cristo. En efecto, la predicción de la cruz es una locura para los que van por el camino de la perdición; en cambio, para los que van por el camino de la salvación, para nosotros, es fuerza de Dios. Por eso dice la Escritura: Anularé la sabiduría de los sabios e inutilizaré la inteligencia de los inteligentes.

¿Acaso hay entre ustedes algún sabio, algún erudito, algún filósofo? ¿Acaso no ha demostrado Dios que tiene por locura la sabiduría de este mundo? En efecto, puesto que mediante su propia sabiduría, el mundo no reconoció a Dios en las obras de su divina sabiduría, quiso Dios salvar a los creyentes mediante la predicación de la locura del Evangelio.

Por su parte, los judíos exigen señales milagrosas y los paganos piden sabiduría. Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, que es escándalo para los judíos y locura para los paganos; en cambio, para los llamados, sean judíos o paganos, Cristo es la fuerza y la sabiduría de Dios. Porque la locura de Dios es más sabia que la sabiduría de los hombres y la debilidad de Dios es más fuerte que la fuerza de los hombres.
Meditación
"Si quieres vivir, tienes que morir"; "si quieres tener, tienes que dar"; "si quieres ser ensalzado, tienes que ser humillado"; "si quieres ser el primero, debes ser el último", cualquiera que oyera estas afirmaciones como el camino para alcanzar la felicidad, diría: "Este tipo está loco, lo que dice no tiene sentido". Esta es precisamente la "locura de la cruz", es la locura predicada por Cristo. Ciertamente el Evangelio, la Sabiduría de Dios, hoy más que nunca, en este mundo "cientista y tecnificado", no parece tener mucho sentido. En ambientes en donde lo más importante no es ser sino tener, en donde lo importante es lo práctico, aunque en ello no haya mucha caridad; en donde el sufrimiento es entendido como un castigo y no como un medio para santificarnos y santificar nuestro mundo, nuestra vida y nuestro testimonio, pueden ser tenidos como una verdadera locura. Los grandes seguidores de Jesús han sido los grandes locos: san Francisco de Asís, santa Clara, san Ignacio de Loyola, santa Teresa de Ávila. ¡Sí! Esta es una bendita locura que lleva al hombre a experimentar la verdadera y profunda felicidad; es el poder de Cristo que nos ha dicho: "No teman, yo he vencido al mundo". Déjate transformar por el amor de Cristo, aunque la gente te tenga por loco.
Oración
Bendita locura a la que, por tu misericordia, me has invitado; Señor, quiero que mi mente y mi corazón se llenen cada vez más de la locura de tu cruz, de la locura de morir a mí mismo, para que tú vivas en mí y a través de mí. Dame de tu Espíritu para conseguirlo a cada paso que doy.
Acción
Hoy renunciaré a algo que me guste especialmente, como símbolo de que nada hay más importante que mi Señor Jesús, signo de que puedo renunciar a lo que sea con tal de tenerlo a él.

Salmo 32

R. El amor del Señor llena la tierra.

Que los justos aclamen al Señor; es propio de los justos alabarlo. Demos gracias a Dios al son del arpa, que la lira acompañe nuestros cantos. R.

Sincera es la palabra del Señor y todas sus acciones son leales. El ama la justicia y el derecho, la tierra llena está de sus bondades. R.

Frustra el Señor los planes de los pueblos y hace que se malogren sus designios. Los proyectos de Dios duran por siempre, los planes de su amor, todos los siglos. R.

Evangelio
Mateo 25, 1-13

En aquel tiempo Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: "El Reino de los cielos es semejante a diez jóvenes que tomando sus lámparas salieron al encuentro del esposo. Cinco de ellas eran descuidadas y cinco previsoras. Las descuidadas llevaron sus lámparas pero no llevaron aceite para llenarlas de nuevo; las previsoras en cambio llevaron cada una un frasco de aceite junto con su lámpara. Como el esposo tardaba les entró sueño a todas y se durmieron.

A medianoche se oyó un grito: '¡Ya viene el esposo! ¡Salgan a su encuentro!' Se levantaron entonces todas aquellas jóvenes y se pusieron a preparar sus lámparas y las descuidadas dijeron a las previsoras: 'Dennos un poco de su aceite porque nuestras lámparas se están apagando'. Las previsoras les contestaron: 'No porque no va a alcanzar para ustedes y para nosotras. Vayan mejor a donde lo venden y cómprenlo'.

Mientras aquéllas iban a comprarlo llegó el esposo y las que estaban listas entraron con él al banquete de bodas y se cerró la puerta. Más tarde llegaron las otras jóvenes y dijeron: 'Señor señor ábrenos'. Pero él les respondió: 'Yo les aseguro que no las conozco'.

Por eso estén preparados porque no saben ni el día ni la hora".

Reflexión
El Evangelio de hoy nos recuerda la necesidad de vivir en un estado de constante atención y madurez espiritual; a través de este relato de las jóvenes previsoras y las descuidadas, el Señor nos advierte sobre el riesgo de quedarnos en una fe superficial que se apaga si somos pasivos, porque la vida cristiana requiere un abastecimiento continuo de combustible que la haga arder, un aceite interior que mantenga encendida nuestra luz y que nadie más puede comprar o conseguir por nosotros.

Jesús nos quiere hacer un llamado a cuidar la constancia de nuestro amor en los detalles que nadie ve; en nuestra vida matrimonial y familiar, el aceite de nuestra lámpara se llena a través de la paciencia diaria, el perdón rápido y la capacidad de mantenernos presentes.

Es fácil iniciar una relación con el entusiasmo de la juventud y la novedad, pero el verdadero reto es mantener encendido ese mismo amor cuando llega la rutina, el cansancio o las crisis. Abastecer la lámpara en casa significa elegir los buenos detalles en cada ocasión, renovar constantemente el compromiso con la pareja y dar un tiempo de calidad a los hijos, asegurándonos de que el egoísmo no apague la calidez del hogar; en el entorno laboral y social, la prudencia de mantener el aceite se traduce en la integridad y en el sentido del deber.

Significa no trabajar solo por el entusiasmo del momento o cuando hay un bono de por medio, sino mantener la honestidad, el buen trato y la responsabilidad a lo largo de todo el tiempo, incluso cuando el ambiente se pone pesado, monótono o en los momentos difíciles, se demuestra al ser ese compañero confiable cuya ética y disposición no dependen de las circunstancias externas.

Al meditar sobre este Evangelio, San Agustín explicaba el significado con claridad, decía, ese aceite es el amor auténtico, el que se guarda en el interior del corazón. Muchos hacen buenas obras para ser vistos por los hombres, pero su lámpara se apaga pronto porque no tiene aceite dentro.

Busca que tu amor sea real ante los ojos de Dios, que ve en lo secreto y así tu lámpara brillará siempre, sin importar lo larga que sea la noche. No olvidemos rellenar diariamente nuestras lámparas con una vida de oración que nos mantenga bien preparados, acudamos a los Sacramentos que nos purifican y alimentan.

Tengamos siempre a la mano la luz de la Palabra que nos instruye y guía, mantengámonos con nuestras lámparas siempre listas y encendidas para iluminar todas nuestras decisiones. Tengamos encendido el fuego de su amor en todo momento, preparados para el encuentro con Él y poder disfrutar del gran banquete de la vida eterna.

Buenas tardes comunidad de Goretti.🌷Invitamos a todos los matrimonios que este mes celebraron su aniversario a recibir l...
27/08/2026

Buenas tardes comunidad de Goretti.🌷
Invitamos a todos los matrimonios que este mes celebraron su aniversario a recibir la bendición.🙏🏼

📌𝐃𝐎𝐌𝐈𝐍𝐆𝐎 𝟑𝟎 𝐃𝐄 𝐀𝐆𝐎𝐒𝐓𝐎
⏰ 𝐌𝐈𝐒𝐀 𝟏𝟎:𝟎𝟎𝐀𝐌

Buenos días comunidad de Goretti 🌷 Les recordamos nuestra 𝐌𝐈𝐒𝐀 𝐃𝐄 𝐉𝐔𝐄𝐕𝐄𝐒 𝐒𝐀𝐂𝐄𝐑𝐃𝐎𝐓𝐀𝐋 𝐏𝐎𝐑 𝐋𝐎𝐒 𝐁𝐈𝐄𝐍𝐇𝐄𝐂𝐇𝐎𝐑𝐄𝐒 ✨y también la 𝐇...
27/08/2026

Buenos días comunidad de Goretti 🌷
Les recordamos nuestra 𝐌𝐈𝐒𝐀 𝐃𝐄 𝐉𝐔𝐄𝐕𝐄𝐒 𝐒𝐀𝐂𝐄𝐑𝐃𝐎𝐓𝐀𝐋 𝐏𝐎𝐑 𝐋𝐎𝐒 𝐁𝐈𝐄𝐍𝐇𝐄𝐂𝐇𝐎𝐑𝐄𝐒 ✨y también la 𝐇𝐎𝐑𝐀 𝐒𝐀𝐍𝐓𝐀 𝐕𝐎𝐂𝐀𝐂𝐈𝐎𝐍𝐀𝐋 en nuestra sede parroquial.🤍

🛐 𝐂𝐨𝐧𝐟𝐞𝐬𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐝𝐮𝐫𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐥𝐚 𝐡𝐨𝐫𝐚 𝐬𝐚𝐧𝐭𝐚. 🛐

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27/08/2026

Primera Lectura
1 Corintios 1, 1-9

Yo, Pablo, apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, y Sóstenes, mi colaborador, saludamos a la comunidad cristiana que está en Corinto. A todos ustedes, a quienes Dios ha santificado en Cristo Jesús y que son su pueblo santo, así como a todos aquellos que en cualquier lugar invocan el nombre de Cristo Jesús, Señor nuestro y Señor de ellos, les deseo la gracia y la paz de parte de Dios, nuestro Padre, y de Cristo Jesús, el Señor.

Continuamente agradezco a mi Dios los dones divinos que les ha concedido a ustedes por medio de Cristo Jesús, ya que por él los ha enriquecido con abundacia en todo lo que se refiere a la palabra y al conocimiento; porque el testimonio que damos de Cristo ha sido confirmado en ustedes a tal grado, que no carecen de ningún don ustedes, los que esperan la manifestación de nuestro Señor Jesucristo. Él los hará permanecer irreprochables hasta el fin, hasta el día de su advenimiento. Dios es quien los ha llamado a la unión con su Hijo Jesucristo, y Dios es fiel.
Meditación
En este inicio de la carta encontraríamos suficiente tema para reflexionar, pero centremos nuestra atención sólo en las primeras palabras del apóstol, en su saludo a la comunidad. Llama poderosamente la atención que se refiere a ellos como "santos": "A todos ustedes, a quienes Dios ha santificado en Cristo Jesús y que son su pueblo santo". Ya Jesús nos había dicho que esta era la realidad a la que debemos aspirar y en la que debemos de trabajar: nuestra santidad. Sobre todo, porque él mismo nos ha santificado por medio del Espíritu Santo. No tenemos entonces excusa para no serlo. Basta con dejar que Dios, que nos habita como en un templo, se manifieste en nuestra vida, en nuestros pensamientos, en nuestras palabras. Es Dios mismo quien nos hace santos, pues "él nos ha santificado". Sin embargo, espera una respuesta a esta incitativa de santidad. Nuestra oración y nuestra vida sacramental (Eucaristía y Reconciliación) son los elementos para responder a esta gracia. Por ello, si de alguna manera genérica se debería llamar a los cristianos, sería: SANTOS. No hay excusa para no serlo. ¿Por qué no te decides hoy a ser verdaderamente santo?
Oración
Señor, acepto la llamada que me haces a la santidad, sé que por mis méritos o fuerzas no lo podré conseguir, pero me confío a la acción de tu Espíritu Santo y a la intercesión de la Virgen María. Toma mi esfuerzo y complétalo con tu gracia.
Acción
Hoy seré consciente de que mi rumbo es la santidad y actuaré en consecuencia, siendo imagen de Dios.

Salmo 144

R. Siempre, Señor, bendeciré tu nombre.

Un día tras otro bendeciré tu nombre y no cesará mi boca de alabarte. Muy digno de alabanza es el Señor, por ser su grandeza incalculable. R.

Cada generación, a la que sigue anunciará tus obras y proezas. Se hablará de tus hechos portentosos, del glorioso esplendor de tu grandeza. R.

Alabarán tus maravillosos prodigios y contarán tus grandes acciones; difundirán la memoria de tu inmensa bondad y aclamarán tus victorias. R.

Evangelio
Mateo 24, 42-51

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Velen y estén preparados, porque no saben qué día va a venir su Señor. Tengan por cierto que si un padre de familia supiera a qué hora va a venir el ladrón, estaría vigilando y no dejaría que se le metiera por un boquete en su casa. También ustedes estén preparados, porque a la hora en que menos lo piensen, vendrá el Hijo del hombre.

Fíjense en un servidor fiel y prudente, a quien su amo nombró encargado de toda la servidumbre para que le proporcionara oportunamente el alimento. Dichoso es el servidor, si al regresar su amo, lo encuentra cumpliendo con su deber. Yo les aseguro que le encargará la administración de todos sus bienes.

Pero si el servidor es un malvado, y pensando que su amo tardará, se pone a golpear a sus compañeros, a comer y emborracharse, vendrá su amo el día menos pensado, a una hora imprevista, lo castigará severamente y lo hará correr la misma suerte de los hipócritas. Entonces todo será llanto y desesperación".

Reflexión
En diversos pasajes de la Escritura, Jesús nos deja muy claro que sus discípulos no pueden serlo solo a ratos, no podemos estar con un pie en las cosas de Dios y con otro en las cosas del mundo; el discípulo, para ser discípulo, tiene que velar y estar preparado, no se va a ganar el cielo solo por decir “sí” al llamado, sino permaneciendo siempre atento y vigilante a su estilo de vida y sus frutos.

Utiliza esta hermosa figura del padre de familia que hará lo que tenga que hacer para proteger su casa y a los suyos. Quizá no todos hemos tenido la bendición de que nuestro padre fuera precisamente ese vigilante, que ante el posible peligro, diera todo lo que está de su parte para protegernos, pero aun en caso que tuviéramos un ejemplo opuesto, siempre nos habremos topado con alguien que sí sería como el que describe la Escritura, preparado para defender lo suyo.

El Señor no quiere que nuestro enemigo nos haga daño, debemos tener claro que hay un enemigo que quiere que fallemos, quiere que pequemos y que nos alejemos de Dios y Jesús nos da las armas para defendernos de este enemigo, “velen y estén preparados” ¿y cómo le voy a hacer para eso? Necesitamos estar unidos a la vid que nos alimenta, pegados a la oración y los sacramentos que nos fortalecen, dejando que el Espíritu Santo se manifieste en nuestra vida.

En vigilancia constante no como un juez implacable, sino como el padre amoroso que quiere que todos se salven y que está siempre con los brazos abiertos esperando al hijo que se ha equivocado. Como explicó Catalina de Siena, pasar de ser un siervo por temor, un pecador que comienza a cumplir los mandamientos por temor, a un hijo por amor, un hijo que sintiéndose amado, ya no vigila sus actos por miedo, sino por el deseo puro de agradar a su Padre.

Que el Señor te conceda hoy experimentar el amor del Padre como hijo muy amado y a partir de ahí puedas fortalecer tu actitud vigilante y preparada para permanecer fiel hasta el final.

26/08/2026

Primera Lectura
2 Tesalonicenses 3, 6-10. 16-18
Hermanos: Les mando, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que se aparten de todo hermano que viva ociosamente y no según la enseñanza que de mí recibieron. Ya saben cómo deben vivir para imitar mi ejemplo, puesto que, cuando estuve entre ustedes, supe ganarme la vida y no dependí de nadie para comer; antes bien, de día y de noche trabajé hasta agotarme para no serles gravosos. Y no porque no tuviera yo derecho a pedirles el sustento, sino para darles un ejemplo que imitar. Así, cuando estaba entre ustedes, les decía una y otra vez: 'El que no quiera trabajar, que tampoco coma'.

Que el Señor de la paz les conceda su paz siempre y en todo. Que el Señor esté con todos ustedes. Este saludo es de mi puño y letra. Así firmo yo, Pablo, en todas mis cartas; esta es mi letra. Que la gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con todos ustedes.
Meditación
Cuando el papa Juan Pablo II visitó Monterrey por segunda vez, en la homilía hizo énfasis no sólo a la "santificación" del trabajo, sino también en el trabajo como un modo de santificarse. En ella decía: "Jesús, el hijo de Dios, no tuvo a menos el trabajar, y por ello aprendió un oficio y lo ejerció, tanto así que la gente sorprendida se preguntaba ¿No es éste el carpintero? (Mc 6,3)". El trabajo no es sólo una manera por medio de la cual Dios nos "da el pan de cada día", sino también es el lugar para encontrarse con Dios, con el Dios constructor, con el Dios que ha creado todo y que nos ha hecho "co-creadores" con él. Cuando trabajamos (sea trabajo de oficina, de taller, de fábrica, de estudio, de casa) y lo hacemos con alegría, descubriendo en nuestro trabajo esta presencia y esta acción creadora de Dios en nosotros, el trabajo se convierte también en un modo de santificar a nuestro mundo. De esta manera el trabajo deja de ser una obligación, para convertirse en un gozo, en una verdadera experiencia de Dios. Haz de tu trabajo diario una experiencia del amor de Dios. Conviértete, como san Pablo, en un ejemplo y un medio de evangelización para la gente que trabaja contigo; que viendo tu alegría, la gente se sienta llamada a vivir la misma experiencia que tú tienes y a dar gloria a Dios.
Oración
Te agradezco, Señor, por el trabajo, gracias por la oportunidad de convertir el talento que me diste y mi desgaste físico e intelectual en frutos que construyan una mejor sociedad. Perdóname por todas aquellas veces que no he sido consciente de que también en mi trabajo te honro y te represento ante el mundo.
Acción
Hoy seré muy celoso de cuidar que cada minuto de mi día sea bien aprovechado, sin olvidar que mi jefe directo, no es el que dice mi empresa, sino el Señor.

Salmo 127

R. Dichoso el que teme al Señor.

Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos: comerá del fruto de su trabajo, será dichoso, le irá bien. R.

Esta es la bendición del hombre que teme al Señor: «Que el Señor te bendiga desde Sión, que veas la prosperidad de Jerusalén todos los días de tu vida». R.

Evangelio
Mateo 23, 27-32
En aquel tiempo, Jesús dijo a los escribas y fariseos: "¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, porque son semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen hermosos, pero por dentro están llenos de huesos y podredumbre! Así también ustedes: por fuera parecen justos, pero por dentro están llenos de hipocresía y de maldad.¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, porque les construyen sepulcros a los profetas y adornan las tumbas de los justos, y dicen: 'Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, nosotros no habríamos sido cómplices de ellos en el as*****to de los profetas'! Con esto ustedes están reconociendo que son hijos de los asesinos de los profetas. ¡Terminen, pues, de hacer lo que sus padres comenzaron!"

Reflexión
Todos hemos visitado un panteón alguna vez en nuestras vidas; como casi nunca estará la tumba de nuestro ser querido a la entrada del camposanto, siempre tendremos que caminar para llegar a nuestro destino. Y en ese caminar para encontrar la tumba de nuestro ser querido nos hemos topado con mausoleos, tumbas bien adornadas y monumentos funerarios que superan, con mucho, las casas de muchas personas. Seguro habrás pensado que carece de sentido que un difunto tenga un mejor lugar de descanso y reposo que una persona viva.

Jesús nos reta a no vivir de las apariencias, a no tener un modo de hablar y otro de actuar, por eso, recurre a esta palabra muy dura “hipócritas”, Jesús no quiere que sus seguidores presuman un modo de hablar y decir, pero su vida no se amolde a lo que anuncian o exigen a los demás. Más adelante los volverá a criticar por poner pesadas cargas al pueblo y ellos ni con un dedo quieren moverlas.

Jesús es muy claro en su enseñanza, que no es una filosofía para aprenderla y estudiarla, sino que es realmente un estilo de vida. No podemos pregonar que somos seguidores de Jesús si nuestra vida no es un reflejo de esa enseñanza. Por supuesto que nos podemos equivocar, somos débiles, pero cuando nos equivocamos no actuamos como hipócritas, sino que lo reconocemos y retomamos el camino. Orígenes, padre de la Iglesia nos dice: “Toda santidad fingida es mu**ta, porque no obra impulsada por Dios, sino que más bien no debiera llamarse santidad.”

Los cristianos, nos dice san Pablo, no podemos amoldarnos al modo de ser, pensar, creer y actuar de la gente de nuestro tiempo, nuestra forma de vivir tiene que ser consistente con las enseñanzas de Jesús y de su Iglesia, a tal grado que en la Biblia describe que tenía la simpatía de todo el pueblo.

Que tus acciones el día de hoy sean un reflejo de tu fe, para que te suceda como les sucedió a aquellas primeras comunidades convertidas al Cristianismo, lleva hoy la alegría, la esperanza, el amor y el optimismo de quien sabe que Jesús lo acompaña en todo momento.

25/08/2026

Primera Lectura
2 Tesalonicenses 2, 1-3. 14-17
Hermanos: Por lo que toca a la venida de nuestro Señor Jesucristo y nuestro encuentro con él, les rogamos, que no se dejen perturbar tan fácilmente. No se alarmen ni por supuestas revelaciones, ni por palabras o cartas atribuidas a nosotros, que los induzcan a pensar que el día del Señor es inminente. Que nadie los engañe de ninguna forma.

Dios los ha llamado, para que por medio del Evangelio que les hemos predicado, alcancen la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Así que, hermanos, manténganse firmes y conserven la doctrina que les hemos enseñado sea de viva voz o por carta.

Que el mismo Señor nuestro, Jesucristo, y nuestro Padre Dios quien nos ha amado y nos ha dado gratuitamente un consuelo eterno y una feliz esperanza, conforten los corazones de ustedes y los disponga a toda clase de obras buenas y de buenas palabras.
Meditación
Esta palabra de Dios, que nos comunica hoy el apóstol san Pablo, es verdaderamente "buena noticia". En medio de todos los rumores que, con frecuencia, circulan sobre el fin del mundo, la Escritura nos confirma que no nos debemos dejar llevar por todos estos vaticinios, los cuales, en lugar de presentar un mensaje de salvación, presentan un mensaje de perdición, lo que lógicamente, como a los tesalonicences, nos lleva a vivir en un estado de inquietud y de angustia que no es propio del Evangelio y de aquellos que se dejan conducir por el Espíritu de Jesús. Por el contrario, son frutos inconfundibles de la vida cristiana la alegría y la paz interior. El apóstol nos recuerda que Dios nos ama y que nos ha dado gratuitamente esta paz y esta alegría, no dejemos que nada ni nadie , bajo supuestas apariciones o mensajes, sean capaces de arrebatarnos el regalo que Dios nos ha hecho en Cristo. Es esta paz, esta alegría interior, la que verdaderamente nos dispone a obrar el bien, y es tan notorio que todos lo perciben. Sé hoy el canal por el cual la alegría y la paz de Dios, lleguen a todos y a cada una de las personas que te rodean.
Oración
Señor, te espero ansiosamente, espero tu regreso majestuoso y lleno de poder, pero lo espero en tu paz y con alegría. Sólo te pido que la acción de tu Espíritu Santo siempre me guíe para permanecer firme en tu amor y en tu verdad; que mi vida esté llena de buenas obras y de buenas palabras.
Acción
Hoy repetiré constantemente "Ven, Señor Jesús" y lo haré pensando en que venga a mi día, en que venga al mundo que no lo conoce y que venga en el día grande y glorioso de su revelación.

Salmo 95

R. Alégrense los cielos y la tierra

«Reina el Señor», digamos a los pueblos. El afianzó con su poder el orbe, gobierna a las naciones con justicia. R.

Alégrense los cielos y la tierra, retumbe el mar y el mundo submarino; salten de gozo el campo y cuanto encierra, manifiesten los bosques regocijo. R.

Regocíjese todo ante el Señor, porque ya viene a gobernar el orbe. Justicia y rectitud serán las normas con las que rija a todas las naciones.

Evangelio
Mateo 23, 23-26
En aquel tiempo, Jesús dijo a los escribas y fariseos: "¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, porque pagan el diezmo de la menta, del anís y del comino, pero descuidan lo más importante de la ley, que son la justicia, la misericordia y la fidelidad! Esto es lo que tenían que practicar, sin descuidar aquello. ¡Guías ciegos, que cuelan el mosquito, pero se tragan el camello!¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que limpian por fuera los vasos y los platos, mientras que por dentro siguen sucios con su rapacidad y codicia! ¡Fariseo ciego!, limpia primero por dentro el vaso y así quedará también limpio por fuera".

Reflexión
Este pasaje del Evangelio contiene una de las llamadas de atención más enérgicas de Jesús. Nos quiere hacer ver el peligro de vivir una fe de puras apariencias. El Señor nos advierte sobre la contradicción en la que a veces caemos, de querer cumplir minuciosamente con las normas externas y los detalles visibles, mientras descuidamos lo que realmente le da sentido a la vida cristiana: los actos de justicia, la misericordia y la fidelidad.

Debemos saber que la verdadera transformación del que quiere vivir cristianamente no es solo en el exterior, algo simple o superficial, sino una limpieza que comienza desde el interior de nuestro corazón y que debe notarse en todos los aspectos de nuestra vida. Llevar esto a la práctica, nos obliga a vivir con coherencia cada una de las cosas que hacemos.

Este mensaje nos debe llamar a tener cuidado de que en la búsqueda de querer ser implacables en el cumplimiento de los deberes o las formalidades, descuidemos el trato humano y amoroso a nuestros semejantes; de nada sirve ser el profesional más eficiente si somos indiferentes ante las necesidades de un hermano, si actuamos con frialdad ante las injusticias o si nos falta compasión para comprender los errores de los demás.

La coherencia se vuelve un cimiento de nuestro testimonio cristiano. A veces nos desgastamos cuidando que el hogar luzca perfecto frente a las visitas o que se mantenga una fachada impecable, pero en la intimidad, permitimos que el egoísmo o el resentimiento contaminen nuestra vida.

La verdadera autenticidad se inicia y se vive desde dentro, sanando nuestras heridas más profundas primero, para poder aliviar también lo externo, de adentro hacia afuera; las actitudes diarias enfocadas en el amor y el respeto que mostramos hacia afuera debe ser el mismo que se vive desde dentro.

Al meditar sobre este llamado a la coherencia, San Jerónimo explicaba con mucha claridad, Dios no mira las manos limpias si el corazón está manchado. La verdadera justicia del cristiano consiste en purificar los pensamientos y las intenciones íntimas, porque es del interior del corazón de donde brotan las obras que salvan o que condenan.

Jesús nos invita a ser congruentes y coherentes, no aparentar una cosa y ser otra; Él ve y conoce perfectamente nuestro interior y nuestras verdaderas intenciones, por eso es importante examinar nuestros motivos más profundos. Procuremos que todas nuestras acciones vayan encaminadas al bienestar y al amor real de quienes nos rodean, sin buscar el aplauso o el reconocimiento; la búsqueda de la santidad consiste en actuar con justicia, en fidelidad y misericordia en cada pequeño detalle de nuestra vida.

24/08/2026

Primera Lectura
Apocalipsis 21, 9-14
Uno de los ángeles me habló y me dijo: "Ven, que te voy a enseñar a la novia, a la esposa del Cordero".
Entonces me transportó en espíritu a una montaña elevada y me mostró a Jerusalén, la ciudad santa, que descendía del cielo, resplandeciente con la gloria de Dios. Su fulgor era semejante al de una piedra preciosa, como el de un diamante cristalino.

Tenía una muralla ancha y elevada, con doce puertas monumentales, y sobre ellas, doce ángeles y doce nombres escritos, los nombres de las doce tribus de Israel. Tres de estas puertas daban al oriente, tres al norte, tres al sur y tres al poniente.

La muralla descansaba sobre doce cimientos, en los que estaban escritos los doce nombres de los apóstoles del Cordero.
Meditación
Uno de los libros más hermosos, pero a la vez más difíciles de leer es el Apocalipsis. En este pasaje que nos propone la liturgia, hoy en la fiesta de uno de los 12 apóstoles, podemos darnos cuenta de la importancia que, ya desde la primera comunidad, tenían hacia estos "cimientos" de la Iglesia. Por otro lado nos habla de "la novia del Cordero" la cual se identifica con el pueblo de Dios, no sólo el nuevo, "los doce cimentos" sino también del Antiguo, "las doce tribus". En el pensamiento de autor entendemos que, nosotros el pueblo de Dios, somos esa novia, a la cual se accede por "las puertas" del AT, pero que encuentra su "fundamento" en la enseñanza de los apóstoles, es decir "la Iglesia". Finalmente, la mayoría de los místicos, nos hablan del "desposorio espiritual" con Dios. Pues bien, éste no sólo es un regalo de Dios para aquellos que alcanzan aquí en la tierra un alto grado de unión con Dios (dice santa Teresa de Ávila que todos estamos llamados a esta intimidad), sino para todos los cristianos. Tú y yo somos esa novia con la cual Jesús quiere mantener una hermosa y profunda relación de amor y de intimidad. Dedica tiempo para el silencio y él te enamorará y te mostrará cosas que no conoces.
Oración
Señor Padre bueno y clemente, tú que nunca dejas de mostrarnos tu intenso amor por nosotros, tus hijos, ayúdanos a corresponder a ese amor con una vida dedicada a ti en el constante servicio respetuoso al prójimo y en la humilde oración a ti, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
Acción
Hoy seré respetuoso con el prójimo en mis acciones, en mis palabras, en mis pensamientos, en mi relación con cualquiera de ellos.

Salmo 144

R. Señor, que todos tus fieles te bendigan.

Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te bendiga. Que proclamen la gloria de tu reino y den a conocer tus maravillas. R.

Que muestren a los hombres tus proezas, el esplendor y la gloria de tu reino. Tu reino, Señor, es para siempre y tu imperio, por todas las generaciones. R.

Siempre es justo el Señor en sus designiosy están llenas de amor todas sus obras. No está lejos de aquellos que lo buscan; muy cerca está el Señor, de quien lo invoca. R.

Evangelio
Juan 1, 45-51
En aquel tiempo, Felipe se encontró con Natanael y le dijo: "Hemos encontrado a aquel de quien escribió Moisés en la ley y también los profetas. Es Jesús de Nazaret, el hijo de José". Natanael replicó: "¿Acaso puede salir de Nazaret algo bueno?" Felipe le contestó: "Ven y lo verás".

Cuando Jesús vio que Natanael se acercaba, dijo: "Este es un verdadero israelita en el que no hay doblez". Natanael le preguntó: "¿De dónde me conoces?" Jesús le respondió: "Antes de que Felipe te llamara, te vi cuando estabas debajo de la higuera". Respondió Natanael: "Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel". Jesús le contestó: "Tú crees, porque te he dicho que te vi debajo de la higuera. Mayores cosas has de ver". Después añadió: "Yo les aseguro que verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre".

Reflexión
San Felipe, uno de los doce apóstoles, era de Betsaida, el mismo pueblo de Andrés y Pedro, no se sabe exactamente qué tipo de encuentro previo había tenido con Jesús, si le habían hablado de Él, si había presenciado alguno de sus sermones o milagros, lo que sabemos, es que tuvo un encuentro directo con Jesús ya que el mismo evangelio según san Juan, narra que al partir a Galilea, Jesús se topó a Felipe y le dijo “sígueme”. Así comienza su historia, ¿qué habrá visto y experimentado Felipe en ese llamado de Jesús?

Porque inmediatamente después de este llamado, aparece Felipe en este pasaje, decidido a ser discípulo de Cristo. Lo que ha visto, le ha llevado a concluir ‘éste es aquel que describieron Moisés y los profetas’ y ese encuentro lo ha convertido en alguien que no solamente cree, sino que quiere que otros más conozcan de Él, se enamoren y lo sigan para ser verdaderamente felices.

Qué diferente sería nuestro mundo si todos los que hemos tenido ese encuentro con Jesús lleváramos nuestra fe a los demás con esa seguridad “¡hemos encontrado al Mesías! ¡ven para que lo conozcas!” Y su invitación fue tan elocuente que aún cuando Natanael duda que sea cierto, pues no pensaba que algo bueno pudiera salir de Nazaret, acude a la invitación de Felipe para constatar personalmente que Felipe tenía razón.

Benedicto XVI reflexiona sobre este encuentro reconociendo que nuestro conocimiento de Jesús necesita del testimonio de los demás, pero después nosotros mismos debemos implicarnos personalmente en una relación íntima y profunda con Jesús. Si nosotros ya tuvimos ese encuentro con Jesús, estamos llamados a seguir los pasos de Felipe, anunciar a los demás que hemos encontrado al mesías. Si no lo hemos tenido, pues es momento de buscarlo. San Juan Pablo II hablaba de la necesidad de tener un encuentro personal, vivo, de ojos abiertos y corazón palpitante, con Cristo resucitado, como el objetivo de toda nuestra vida.

Natanael primero duda del anuncio de Felipe, porque juzga como muchas veces lo hacemos nosotros, por prejuicios y apariencias, pero Dios conoce el corazón del hombre y Jesús lo reconoce como un judío sin doblez, que vive su fe con un corazón recto.

Hoy es un buen día para preguntarnos ¿realmente he tenido ese encuentro de ojos abiertos y corazón palpitante como el que hizo cambiar la primera opinión de Natanael sobre Jesús para convertirse de inmediato en un fiel seguidor? Date un espacio para encontrarte cara a cara con el resucitado y pídele que te transforme como lo hizo con Felipe y Natanael.

Dirección

Calle 8B No. 216 X 17 Y 21. FracCalle Vergel III
Mérida
97173

Horario de Apertura

Martes 9am - 12pm
4pm - 8pm
Miércoles 9am - 12pm
4pm - 8pm
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