23/05/2026
*NOVENA AL ESPÍRITU SANTO.*
*DÍA NOVENO.*
*- Señal de la Santa Cruz.*
*- Acto de contrición:*
“Señor mío, Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador Padre y Redentor mío, por ser vos quien sois, bondad infinita y por que os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido, también me pesa porque podéis castigarme con las p***s del in****no. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca mas pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta. Amén.”
*- Oración inicial para todos los días:*
“Oh divino Espíritu Santo, Amor eterno del Padre y del Hijo, te adoro, te amo y te pido perdón por todas las veces que he desatendido tus inspiraciones y te he contristado con mis faltas de amor a Dios y a mi prójimo.
Oh divino Espíritu Santo, Espíritu de la eterna Verdad ilumíname: haz que conozca a Jesucristo, que comprenda su Evangelio y la doctrina de su santa Iglesia. A ti consagro mi mente y te suplico aumentes en mí tus dones de sabiduría, de ciencia, de inteligencia y de consejo.
Oh divino Espíritu Santo, Espíritu santificado de la Iglesia y de los fieles, guíame para hacer lo que te agrade y dame fuerza para cumplir con los mandamientos, el precepto de la caridad y, con los deberes de mi estado de vida. A ti consagro mi voluntad y concédeme el don de la fortaleza y el santo temor de Dios.
Oh divino Espíritu Santo, Espíritu de la vida verdadera y eterna, protege y aumenta en mí el preciado tesoro de la gracia divina y líbrame de perderla por el pecado. A ti consagro mi corazón y concédeme el don de la piedad para que ame a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a mí mismo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.”
*Rezar un Padrenuestro*.
*- Día noveno.*
*Lectura:*
Del Evangelio según san Mateo:
Todo pecado y blasfemia se perdonará a los hombres, pero la blasfemia contra el Espíritu Santo no será perdonada. Y el que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le perdonará; pero al que la diga contra el Espíritu Santo, no se le perdonará ni en este mundo ni en el otro *(Mt 12, 31- 32)*.
*Reflexión:*
Sin el Amor divino, esto es, sin el Espíritu Santo, no hay verdadera vida cristiana y, por lo mismo, no hay salvación. Quienes no creen en el Amor de Dios y se resisten a aceptarlo y a seguirlo, anulan toda posibilidad que Dios mismo se relacione con ellos para brindarle su perdón, su amistad, su felicidad eterna. Dios es Amor y sólo y únicamente quien vive en su Amor está con Dios, en el tiempo presente y para la eternidad.
Recuerda que al Espíritu Santo, además de la adoración, debes gratitud continua por cuanto ha hecho y hace para que vivas bien y santamente tu vida espiritual. Y recuerda también que si menosprecias su presencia en ti, si desatiendes sus inspiraciones y si dejas caer en el vacío su misión y su obra en ti, caminas rumbo a la impenitencia final, lo cual equivale a tu infelicidad eterna.
*- Oración:*
“Oh divino Espíritu Santo, Amor divino enviado para llevar a cabo en los hombres y en el mundo la salvación querida por el Padre y hecha posible por el sacrificio del Hijo. Contigo, efectúo la redención mía y del mundo. Si te rechazo a ti, rechazo toda la obra creadora y redentora de Dios para seguir apegado al pecado y a la injusticia y, por lo mismo, condenarme para siempre. Ayúdame a permanecer en tu amor. Ayúdame, para que aprecie tus dones y en tu amor. Ayúdame, para que aprecie tus dones y los haga fructificar en mí. Contigo, cumplo con la eterna Voluntad del Padre. Contigo, sigo a Jesucristo, mi Camino, mi Verdad y mi Vida. Contigo, estoy seguro, me salvaré. Amén”.
Pedir al Espíritu Santo lo que se quiere alcanzar en este Novenario *(nombrarlo)*.
*SECUENCIA DEL ESPÍRITU SANTO.*
*Ven Espíritu Divino*,
manda tu luz desde el cielo,
Padre amoroso del pobre;
don en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.
*Ven*, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.
*Entra* hasta el fondo del alma, divina luz y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento.
*Riega* la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.
*Reparte* tus Siete Dones
según la fe de tus siervos.
Por tu bondad y tu gracia
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno. Amén.”