Seminario Teológico de La Paz

Seminario Teológico de La Paz Prepararando discipulos para la siembra y la cosecha. Equipando vidas para transformar el mundo.

06/04/2018
31/08/2016
24/04/2015

Obediencia a medias ABRIL 24
Jehová había dicho a Abram: «Vete de tu tierra, de tu parentela y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré...» Se fue Abram, como Jehová le dijo, y con él marchó Lot. Génesis 12.1, 4

La consigna que Dios le dio a Abram era bastante clara: «vete de tu tierra y de tu parentela». Abram hizo exactamente eso; se levantó y abandonó la casa de su padre y la tierra, junto a sus costumbres, sus contactos y toda una vida construida en ese lugar. Salió hacia lo desconocido, una tierra prometida que ni siquiera sabía dónde estaba. Hasta ese momento, todo iba bien.
En la orden de dejar atrás a su parentela, sin embargo, Abram se enfrentaba a un verdadero desafío. Esto tenía que ver con el sentido de responsabilidad que Abram tenía hacia el hijo de su hermano. Existía también la posibilidad de que Abram no quisiera largarse a esta aventura solo, y por eso procuró la compañía de un hombre más joven, como lo era Lot. La verdad es que decenas de razones podrían justificar la acción del patriarca.
He aquí nuestra mayor dificultad en llevar adelante las obras que se nos han encomendado. Lejos de entender que Dios no es nuestro socio, tenemos siempre una abundancia de razonamientos para argumentar que sería mejor hacer las cosas de otra manera. Con dificultad reprimimos el deseo de hacer las cosas a nuestra manera la tentación de realizar pequeñas modificaciones a las instrucciones recibidas, de manera que obedecemos pero «a nuestra manera».
Abram cumplió gran parte de lo que se le había mandado hacer. Quizás deberíamos reconocer que fue mucho lo que hizo, ya que no era fácil el sacrificio de darle la espalda a todo lo que le daba seguridad en la vida. Pero el valor del sacrificio que realizó se vio disminuido por esa pequeña frase que sigue al relato, casi como un apéndice de la historia principal: «con él marchó Lot».
Echemos un vistazo a las consecuencias que le trajo esta decisión. Ni bien se había establecido el patriarca en la tierra, los pastores de Lot comenzaron a pelear con los de Abram por los lugares de pastura. Abram tuvo que intervenir y realizar una separación de tierras (Gn 13.1–18). Más adelante, se vio envuelto en una misión de rescate en medio de las abominaciones de la ciudad donde su sobrino vivía, Sodoma (Gn 18.16–33). Ambas situaciones trajeron complicaciones innecesarias a la vida del patriarca. Más serio que esto, sin embargo, fueron las consecuencias a largo plazo. Los descendientes de Lot, los moabitas y los amonitas, se convirtieron en un verdadero aguijón en la carne para los descendientes de Abram (Gn 36–38).
La obediencia incondicional descansa sobre una convicción de que Dios es bueno y sabe bien lo que hace. Mientras haya en nosotros alguna duda al respecto, siempre nos sentiremos tentados a modificar en algo sus instrucciones para nuestras vidas. Lo que no poseemos, sin embargo, es la capacidad de anticiparnos a las consecuencias de ello. Cultivemos, entonces, la disciplina de la obediencia absoluta. Es el camino que eligió el Hijo, aun teniendo comunión perfecta con el Padre.
Para pensar:
«Jesús ha hablado; suya es la Palabra, nuestra la obediencia». D. Bonhoeffer.

Del libro de lecturas devocionales "Alza tus ojos",
de Cristopher Shaw

DIPLOMADO EN CONSEJERÍA2-6 DE MARZOINFORMES 1212502; 1215491; CEL. 6121485300COSTO: $500. POR PERSONA (INCLUYE MATERIAL)...
26/02/2015

DIPLOMADO EN CONSEJERÍA
2-6 DE MARZO
INFORMES 1212502; 1215491; CEL. 6121485300
COSTO: $500. POR PERSONA (INCLUYE MATERIAL)
POR MATRIMONIO $750.00
INDISPENSABLE PARA TODO LÍDER Y PASTOR

31/12/2014

PRÓXIMO INICIO DE CLASES: 13 ENERO

http://ag.org/enrichmentjournal_sp/200702/200702_128_Moody.cfm
05/11/2014

http://ag.org/enrichmentjournal_sp/200702/200702_128_Moody.cfm

En 1871, Sara Cooke y la señora Hawxhurst asistían a la iglesia donde pastoreaba D. L. Moody, de 34 años de edad. A pesar de su formalidad y sinceridad, estas mujeres estaban convencidas de que carecía de algo importante: poder espiritual. De modo que ellas se sentaban en la primera fila a orar.

SEMANA DE INICIO 4-7 DE NOVIEMBRE
03/11/2014

SEMANA DE INICIO 4-7 DE NOVIEMBRE

10/09/2014

Bienaventurados los que lloran SEPTIEMBRE 10
Bienaventurados los que lloran, porque recibirán consolación. Mateo 5.4 (LBLA)

El principio de una experiencia espiritual significativa, según lo que notamos en la primera bienaventuranza, es reconocer la pobreza de nuestros propios corazones. Es hacer un inventario de nuestros bienes, en lo que al espíritu se refiere, y descubrir que estamos completamente desprovistos de riquezas en este ámbito de la vida.
Este descubrimiento podría ser el principio de algo nuevo, pero no necesariamente es así. Muchos de nosotros reconocemos que hay aspectos de nuestra vida que están mal, pero esto no produce en nosotros más que un encogerse de hombros. Incluso podría utilizarse el descubrimiento de nuestra pobreza para una extraña manifestación de orgullo.
Cuando esta revelación es obra del Espíritu de Dios, sin embargo, nos conduce a este segundo paso, que es el del llanto. Nuestra verdadera condición delante de Dios trae consigo una profunda tristeza, porque entendemos cuán grande ha sido nuestra ofensa contra él. En su misericordia, él permite que derramemos lágrimas por nuestra situación, porque las lágrimas son el principio de la sanidad.
Esta verdad es contraria a muchas de las enseñanzas que nos transmite nuestra cultura, especialmente si somos hombres. «Los hombres no lloran», nos proclamaban nuestros mayores, aun cuando no teníamos suficiente edad siquiera para entender lo que era un hombre. La ausencia de lágrimas, no obstante, denota una extraña dureza de corazón, producto de una falta de contacto con nuestra vida emocional. Quien no llora, aprendió en algún momento de su vida, que las lágrimas solamente le traían problemas. En su deseo de evitar estas dificultades, reprimió un aspecto de su personalidad que es tan natural y necesario como alimentarse.
David, uno de los hombres más genuinamente espirituales en la Biblia, frecuentemente derramó lágrimas. En el Salmo 6 confesó que había regado su cama con sus lágrimas. En el Salmo 42 declaró que sus lágrimas habían sido su pan de día y de noche. Cristo lloró en más de una oportunidad por cosas que nosotros ni siquiera entendemos. Pedro lloró desconsoladamente luego de negar a su Señor. Los hermanos de Éfeso lloraron intensamente cuando Pablo les dijo que ya no los volvería a ver. Todo esto indica una manera natural de expresar tristeza y abrir las puertas al obrar de Dios.
Es precisamente a esto que Cristo apunta cuando declara que los que lloran son bienaventurados. Sus lágrimas no los dejarán vacíos y solos. El llanto de origen espiritual no produce desconsuelo (2 Co 7.10) Junto al llanto vendrá la mano tierna de Dios, que consuela a los afligidos y seca sus lágrimas, pues él es un Dios que «sana a los quebrantados de corazón y venda sus heridas» (Sal 147.3). Quien ha experimentado este consuelo sabe que luego del llanto uno se siente purificado y refrescado, como la tierra sobre la cual ha caído la lluvia.
Como líderes, debemos animar a nuestra gente a ser genuinos en la expresión de sus sentimientos, y también lo debemos ser nosotros. No es ninguna vergüenza llorar por la acción del Espíritu en nuestras vidas. ¡Benditas lágrimas celestiales!
Para pensar:
Ay de los que nunca lloran, porque la tristeza y la angustia les acecharán toda la vida.

Alza tus ojos.
Christopher Shaw. Lecturas diarias devocionales para líderes

03/09/2014

Tened por sumo gozo SEPTIEMBRE 2
Hermanos míos, gozaos profundamente cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Pero tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna. Santiago 1.2–4

Este es un pasaje bien conocido para todos los que llevamos un tiempo en el camino del Señor. No debemos permitir, sin embargo, que la familiaridad con el texto nos robe la posibilidad de seguir aprendiendo lo que Dios quiere decirnos a través de su Palabra. Hay varios puntos importantes en la exhortación del apóstol Santiago.
En primer lugar, debemos notar que el apóstol anima a los hermanos a una actitud de gozo en medio de las dificultades. El gozo es una de las cosas que caracteriza a los que andan en Cristo y no deben existir situaciones que nos priven de disfrutar de él. Normalmente, el gozo es el resultado de algo que nos hace bien, algún acontecimiento, alguna palabra, alguna experiencia que encontramos agradable para nuestro ser. En estas situaciones, nuestros gozo se desborda y lo compartimos con otros.
He aquí nuestra dificultad, entonces. ¿Cómo gozarnos cuando nos encontramos en situaciones de prueba? La mayoría de nosotros no logramos sentir el más mínimo gozo cuando estamos sumergidos en situaciones que consideramos negativas o tristes. Santiago, sin embargo, nos está ayudando a entender que esto NO es el resultado de tener los ojos puestos en la prueba o tribulación por la que estamos atravesando. Lógicamente, ninguna crisis va a inspirarnos para dar gracias, ni tampoco a sentir alegría. Al contrario, cuanto más la analizamos más profundamente nos desanimamos.
La exhortación de Santiago no es a mirar la prueba, sino el resultado de la prueba. ¿Cuál es ese resultado? Que seamos perfectos y cabales, sin que nos falte nada. En esa expresión «sin que falte nada» está incluida justamente la perspectiva que en este momento no nos permite gozarnos! La palabra «perfecto» es muy importante en el Nuevo Testamento. No se refiere a que seamos personas que nunca cometen errores, ni caen en pecado. ¡Nada de eso! Se refiere, más bien a la perfección desde la óptica de Dios, que es la posibilidad de vivir, en toda su plenitud, la vida a la cual el Señor nos ha llamado, cumpliendo así el propósito para el cual fuimos creados.
Tome nota de un detalle importante en el texto: no es usted el que está siendo probado, sino su fe. Claro, usted me dirá que de todos modos usted es el que sufre la prueba. El Señor, sin embargo, no se ha propuesto hacerle pasar un mal momento solamente por un capricho de él. Él está trabajando para que su fe sea la que debe ser. Usted y yo sabemos que esto es muy importante, pues la fe es uno de los ingredientes básicos de la vida espiritual. «Sin fe», nos dice el autor de Hebreos, «es imposible agradar a Dios» (11.6). De modo que necesitamos de toda la ayuda que él pueda darnos en esto, para tener una fe viva, dinámica y robusta.
Para pensar:
¿Cómo se lleva a la práctica esto? Lea Hechos 16.22–34 para ver cómo lo hicieron Pablo y Silas. ¡Allí tenemos un tremendo ejemplo del gozo en medio de las aflicciones!

Alza tus ojos.
Christopher Shaw. Desarrollo Cristiano Internacional

03/09/2014

The Bible, and much more. Biblia is an online Bible study tool with dozens of Bibles for your Bible Study needs. It is a service of Faithlife / Logos Bible Software.

Dirección

Del Ciprés 215 Colonia Ruiz Cortínez
La Paz
23030

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Seminario Teológico de La Paz publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Lugar De Culto

Enviar un mensaje a Seminario Teológico de La Paz:

Compartir

Categoría