25/03/2026
ÈGBÉ ORUN*.Antes de tocar la tierra, mi esencia ya tenía compañía.
En el plano invisible, caminaba junto a mi ÈGBÉ ÒRUN , aquellos espíritus afines que conocieron mi destino antes de que yo mismo lo recordara.
Hoy, en este mundo material, no olvido ese pacto.
Los honro, los alimento, los llamo con respeto y conciencia, porque sé que no camino solo.
Alimentar a quienes me conocieron antes de nacer no es un acto simbólico…
es un acto de alineación espiritual.
Es reconocer que mi camino aquí está conectado a fuerzas más antiguas que mi cuerpo, más sabias que mi mente, más profundas que mis circunstancias.
Cuando doy, ellos responden.
Cuando recuerdo, ellos se acercan.
Cuando me alineo, todo fluye con propósito.
No es superstición… es memoria espiritual.
No es costumbre… es conexión.
Porque quien honra su ÈGBÉ ÒRUN,
nunca camina perdido en la tierra